Centro Virtual Cervantes

Diccionario de términos clave de ELE

Comunicación

Juntamente con la expresión del pensamiento (e indisociablemente unida a ella), la comunicación es la función primordial del lenguaje y objeto de estudio de múltiples disciplinas: la Lingüística teórica, la Lingüística aplicada a la didáctica de la LE, la Psicolingüística, la Sociolingüística, la Filosofía del lenguaje, las Ciencias de la información, las Tecnologías de la comunicación, la Cibernética, etc. Cada una de ellas se ocupa de una faceta del fenómeno que se produce ya no sólo entre seres vivos, sino ahora también entre éstos y las máquinas. La comunicación humana es un acto en el que dos o más personas comparten informaciones, opiniones, experiencias, sentimientos, etc., e interactúan entre sí.

El modelo ya clásico de comunicación verbal propuesto por R. Jakobson es éste: el emisor —el hablante o el escritor— envía un mensaje al receptor —el lector o el oyente— expresado en un código común —la lengua, el dialecto, el registro, etc.—, ubicado en un contexto extralingüístico, denominado referente, y a través de un canal físico —el aire en la lengua oral, un folio en la lengua escrita, etc.—.

A lo largo del acto comunicativo, es habitual que los participantes se turnen en los papeles de emisor y receptor. El emisor es quien concibe y codifica unas ideas y usa la lengua con una intención determinada; el receptor, por su parte, descodifica, recodifica e interpreta el mensaje, reconstruyéndolo en su mente, aportándole sus propias asociaciones de ideas y valoraciones para darle sentido. Como resultado, el mensaje configurado por el receptor se aproximará en mayor o menor medida al formulado por el emisor, pero difícilmente llegará a coincidir exactamente con él, por lo que el efecto producido por el mensaje en el receptor no siempre se corresponderá plenamente con la intención del emisor.

El éxito en la comunicación viene condicionado por varios factores. En primer lugar, el conocimiento del código en que están codificados los signos del mensaje (básicamente, el código verbal, pero también los demás sistemas de signos acústicos, visuales, etc.). En segundo lugar, la familiaridad con los marcos de conocimiento y modos de organizar el discurso en la comunidad lingüística; ello le ayuda al emisor a planificar y al receptor a predecir la evolución y desenlace del discurso. En tercer lugar, las experiencias comunicativas compartidas por los interlocutores; estas experiencias ayudan a desarrollar unos procesos de inferencia que permiten emplear y captar implicaturas conversacionales, es decir, comunicar ideas sin necesidad de explicitarlas, por mera asociación con alguna experiencia compartida anteriormente. En la medida en que confluyen estos factores, se logra transmitir y captar hasta los más mínimos detalles y matices, al tiempo que disminuye el riesgo de deficiencias y malentendidos en la comunicación.

Es cierto que la transmisión de información es uno de los objetivos principales de la comunicación humana. Ahora bien, el lenguaje humano cumple otras funciones no menos importantes, según el tipo de acto de habla de que se trate: asertivos (p. ej., afirmar, explicar), directivos (p. ej., ordenar,  rogar), compromisivos (p. ej., prometer, ofrecer), expresivos (p. ej., felicitar, perdonar), declarativos (p. ej., inaugurar, contratar) (Searle, 1969).

Para llegar a comunicarse en una LE, además de lograr un cierto dominio del léxico, de la gramática, de la pronunciación (competencia lingüística), es preciso aprender las normas socioculturales, sociolingüísticas y discursivas de la comunidad lingüística. P. ej., en chino un modo habitual de rechazar una invitación de un amigo es declarar que uno tiene un asunto que resolver el día y a la hora en cuestión, sin añadir nada más. Así, cuando un estudiante de esta cultura aprende ELE necesita que se le explique que en español ese proceder es habitual más bien en una situación formal, p. ej., al pedir una cita para el dentista. Sin embargo, cuando la conversación transcurre entre amigos, lo más común es añadir alguna aclaración sobre el tipo de compromiso, aunque no se entre en detalles concretos, p. ej., [Lo siento pero el viernes por la noche no puedo. Es que ya he quedado con unos amigos para cenar.]. Otro ejemplo interesante es el de la fórmula [¿cómo estás?], empleada tras un saludo como [¡Hola!]. Con la pregunta —prácticamente una fórmula de cortesía— el hablante no espera que se le informe del estado de salud de su interlocutor, sino que simplemente bastará con que se le conteste con una o dos palabras, como, p. ej., [Bien], [Muy bien], [regular], [Vamos tirando], etc.

Otra cuestión presente en la comunicación es la proximidad o distancia entre los interlocutores, que puede ser de diversos tipos: de grado de confianza o familiaridad, jerárquica, social, etc. Una repercusión práctica de esta cuestión en la didáctica del ELE es el tratamiento de la cortesía, p. ej., el empleo de «tú» o de «usted» con la forma verbal correspondiente. Ciertamente, muchas otras lenguas cuentan con pronombres con significado equiparable; sin embargo, su uso puede diferir sensiblemente de las normas españolas, de modo que pueden darse casos de interferencia pragmática.

Paralelamente a la comunicación verbal, la que se sirve de palabras orales o escritas, existe la comunicación no verbal, la que se sirve de gestos, muecas, miradas, posturas, etc. Es habitual emplearlas de modo simultáneo, p. ej., acompañar unos enunciados de gestos, o bien sucesivo, p. ej., alguien pregunta la hora y su interlocutor se limita a mostrarle el reloj.

El estudio de la comunicación humana desde diversas disciplinas y perspectivas ha repercutido considerablemente en la didáctica de las lenguas extranjeras. Prueba de ello (patente en la terminología) es que en las últimas décadas los modelos didácticos —Enfoque comunicativo, Enfoque por tareas, etc.— se vienen orientando fundamentalmente hacia la comunicación, con el propósito de dotar al alumno de una auténtica competencia comunicativa.

Otros términos relacionados

Actividad comunicativa; Análisis del discurso; Argumentación; Contexto discursivo; Cortesía; Discurso; Error pragmático; Evento comunicativo.

Bibliografía básica

  1. Escandell, M. V. (1996). Introducción a la pragmática. Barcelona: Ariel.
  2. Jakobson, R. (1963). Ensayos de lingüística general. Barcelona: Seix Barral, 1975.
  3. Searle, J. (1969). Actos de habla. Madrid: Cátedra, 1980.

Bibliografía especializada

  1. Bravo, D: y Briz, A (eds.), 2004), Pragmática sociocultural: estudios sobre el discurso de cortesía en español. Barcelona, Ariel Lingüística.
  2. Lenvinson S, (1983), Pragmática, Barcelona, Teide (1989)
  3. Llobera, M. (ed.) (1995). Competencia comunicativa. Documentos básicos en la enseñanza de lenguas extranjeras. Madrid: Edelsa.
  4. Yule, G. (1996). Pragmatics. Óxford: O. U. P.
Centro Virtual Cervantes © Instituto Cervantes, . Reservados todos los derechos. cvc@cervantes.es