
Diccionario de términos clave de ELE
La competencia sociocultural es uno de los componentes que diversos autores han descrito en la competencia comunicativa. Hace referencia a la capacidad de una persona para utilizar una determinada lengua relacionando la actividad lingüística comunicativa con unos determinados marcos de conocimiento propios de una comunidad de habla; estos marcos pueden ser parcialmente diferentes de los de otras comunidades y abarcan tres grandes campos: el de las referencias culturales de diverso orden; el de las rutinas y usos convencionales de la lengua; y el de las convenciones sociales y los comportamientos ritualizados no verbales.
Con ligeras diferencias de enfoque o de terminología en la definición del concepto, todos los autores que abordan el tema de la competencia comunicativa se refieren a la competencia sociocultural. Unas veces la asocian a la competencia sociolingüística, otras veces a la competencia discursiva y otras veces le confieren una identidad propia.
Tal es el caso de J. van Ek (1986), quien distingue entre competencia sociocultural, competencia sociolingüística y competencia social. Su trabajo consiste en una adaptación del modelo de la competencia comunicativa a la fijación de objetivos para la enseñanza de lenguas. Según Van Ek, uno de los objetivos en el currículo de segundas lenguas debe consistir en la capacidad del aprendiente para «reconocer la validez de otras formas de instaurar, categorizar y expresar la experiencia, y otras formas de llevar a cabo la interacción entre las personas»; dichas formas afectan a diversos componentes de la lengua:
Además, Van Ek incluye un cierto conocimiento de temas geográficos, históricos, económicos, sociológicos, religiosos o culturales.
El Marco común europeo de referencia para las lenguas incluye la competencia sociocultural entre las competencias generales de la persona, y la sitúa fuera de las estrictamente relativas a la lengua; la denomina conocimiento sociocultural y la considera como un aspecto más del conocimiento del mundo; sin embargo, le otorga «la importancia suficiente como para merecer la atención del alumno, sobre todo porque, al contrario que en muchos otros aspectos del conocimiento, es probable que no se encuentre en su experiencia previa, y puede que esté distorsionado por los estereotipos». Al igual que hace con el resto de competencias, el Marco común europeo la describe con mucho mayor detalle que el resto de obras que tratan del tema, y establece hasta siete áreas de características distintivas de una sociedad que pueden ser objeto del conocimiento sociocultural:
También, habla de una consciencia intercultural, que es el «resultado del conocimiento, la percepción y la comprensión de la relación entre el "mundo de origen" y el "mundo de la comunidad objeto de estudio" (similitudes y diferencias distintivas)». Sin embargo, y a diferencia de lo que hace en el caso de las competencias que considera estrictamente lingüísticas, el Marco común europeo no proporciona descriptores para distintos niveles de competencia sociocultural.
El Plan curricular del Instituto Cervantes incluye el cultural entre los cinco componentes en que estructura su contenido; para este componente cultural presenta tres inventarios separados: el de los referentes culturales, el de los saberes y comportamientos socioculturales y el de las habilidades y actitudes interculturales.
El inventario de los referentes culturales incluye conocimientos generales sobre los países hispanos (geografía, población, gobierno y política, economía e industria, medios de comunicación, etc.), sobre acontecimientos y protagonistas del pasado y del presente de esos mismos países, y sobre sus productos y creaciones culturales. El de los saberes y comportamientos socioculturales trata las condiciones de vida y organización social en esos países (unidad familiar, días festivos, horarios y ritmos cotidianos, características y tipos de viviendas, tiendas y establecimientos, etc.), las relaciones interpersonales (en los diferentes ámbitos: personal y público, profesional, educativo) y la identidad colectiva y el estilo de vida (participación ciudadana y pluralismo, tradición y cambio social, fiestas, ceremonias y celebraciones, etc.). El de las habilidades y actitudes interculturales contempla la configuración de una identidad plural (conciencia de la propia identidad cultural, reconocimiento de la diversidad cultural), la asimilación de los saberes culturales (en relación con los otros dos inventarios de este componente cultural), la interacción cultural y la mediación cultural.
Aculturación; Choque cultural; Competencia intercultural; Comunicación; Comunicación intercultural; Comunicación no verbal; Conocimiento lingüístico; Evento comunicativo; Lengua en uso; Pluriculturalidad.