Cinésica
La cinésica —también kinésica
o quinésica— estudia los movimientos corporales conscientes e inconscientes
que poseen un valor comunicativo intencionado o no. El comportamiento
cinésico puede percibirse de cuatro maneras diferentes y de forma independiente
o conjunta: visualmente (la dirección y duración de la mirada), audiblemente (un aplauso), táctilmente, (un beso) y cinestésicamente,
es decir, a través de un objeto que actúa como transmisor (por ejemplo,
el jugueteo con el pelo). La conducta cinésica puede transmitirse a través
del tiempo, hasta el punto de que sus efectos pueden permanecer y revelarnos
la acción que ha tenido lugar; imaginemos, por ejemplo, un cenicero lleno
de colillas: esta imagen puede llevarnos a pensar que alguien estuvo fumando
«nerviosamente». Según Poyatos (1994) podemos distinguir entre gestos, maneras y posturas.
El estudio científico de los comportamientos
cinésicos se desarrolló enormemente a partir de los años sesenta del siglo XX gracias a disciplinas como la psicología social y clínica, la etología,
la antropología cultural, la etnología o la semiótica, entre otras. No
obstante, las observaciones acerca de las expresiones emocionales que
en 1872 realizó Darwin fueron muy importantes para el desarrollo de dichos
estudios. Actualmente, parece existir un acuerdo por el que se reconoce
a R. Birdwhistel el papel de verdadero fundador de la cinésica como
campo de estudio.
Se han realizado variadas clasificaciones
de los elementos cinésicos, la más sencilla es la que diseñan P. Ekman
y W. V. Friesen (1969), recogida en Knapp (1980):
- Emblemas. Son actos
no verbales que admiten una trasposición oral directa; por ejemplo,
los gestos con los que alguien manifiesta estar de acuerdo con su interlocutor).
La mayoría de los emblemas son específicos de una cultura, pero existen
algunos que describen acciones humanas que parecen transcender la barrera
cultural, por ejemplo, el gesto de comer (llevarse la mano hacia la
boca). Normalmente, se utilizan para ayudar a la comunicación cuando
los canales verbales están bloqueados o no existen.
- Ilustradores.
Se trata de actos no verbales que aparecen directamente unidos al habla
o acompañándola y que sirven para ilustrar lo que se dice. Estos movimientos
pueden enfatizar una palabra, señalar un objeto presente, representar
una acción corporal, etc. Aparecen normalmente en situaciones en que
la comunicación es difícil, por ejemplo, cuando no se conoce la palabra
exacta que designa un objeto.
- Reguladores.
Hay actos no verbales que mantienen y regulan el intercambio comunicativo. Indican al hablante que continúe, repita, se apresure, termine, etc.
Un ejemplo de comportamiento cinésico regulador son las diversas conductas
no verbales que aplicamos durante las transiciones de los turnos
de habla. Parece que la mayoría de los reguladores están tan interiorizados
que no somos conscientes de realizarlos; sin embargo, somos muy conscientes
cuando los producen otros.
- Expresivos-afectivos.
Son, principalmente, gestos faciales que expresan estados afectivos,
aunque también el cuerpo puede transmitir muestras de afecto. Estas
muestras de afecto pueden repetir las producciones lingüísticas orales,
contradecirlas o no guardar relación con ellas.
- Adaptadores.
Se cree que estos actos se desarrollan durante la niñez como esfuerzos
de adaptación para satisfacer las necesidades o cumplir distintas funciones
sociales. Por ejemplo, el acto de cubrirse los ojos como muestra de
vergüenza.
Todo profesor de lengua extranjera
debe reconocer la interrelación y a veces dependencia del lenguaje verbal
con la cinésica y el paralenguaje. Es imprescindible enseñar a
los estudiantes a interpretar los comportamientos cinésicos propios de
los grupos sociales donde se habla dicha lengua ya que, de otra manera,
estaríamos enseñándoles un lenguaje mutilado y les privaríamos de su
derecho a integrarse en una cultura nueva.
Otros términos relacionados
Comunicación no verbal; Competencia
sociocultural; Cortesía; Etnografía de la comunicación; Proxémica.
Bibliografía básica
- Casalmiglia, H. y Tusón, A. (1999). Las cosas del decir. Barcelona: Ariel.
- Cristal, D. (1987). Enciclopedia
del lenguaje de la Universidad de Cambridge. Madrid: Taurus: 1994.
- Poyatos, F. (1994). La comunicación
no verbal I. Cultura, lenguaje y conversación. Madrid: Istmo.
- Poyatos, F. (1994). La comunicación
no verbal II. Paralenguaje, kinésica e interacción. Madrid: Istmo.
Bibliografía especializada
- Knapp, M. L. (1980). La comunicación
no verbal. El cuerpo y el entorno. Barcelona: Paidós,1992.
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