
Diccionario de términos clave de ELE
Los centros de autoaprendizaje (con más propiedad, centros de aprendizaje autónomo, en inglés self-access centre, en francés centre d’autoapprentissage) constituyen —en palabras de M. Bosch— una respuesta práctica a la necesidad de crear contextos de aprendizaje que fomenten la autonomía y respeten las diferencias individuales. En estos centros se facilita el libre acceso de los usuarios a un conjunto de materiales y recursos didácticos, especialmente concebidos, elaborados y clasificados para que los aprendientes puedan llevar a cabo, de forma personal y autónoma, una diversidad de actividades de aprendizaje. Generalmente estos centros pertenecen a una institución académica que organiza clases regulares de idiomas, pero pueden también existir de forma independiente, o en forma de redes de centros de autoaprendizaje.
A diferencia de un mero centro de recursos, el centro de autoaprendizaje se caracteriza por ofrecer a sus usuarios unos servicios de orientación en el mejor uso de los recursos disponibles, de asesoramiento acerca de la mejor forma de dar respuesta a sus necesidades de aprendizaje y de formación en el aprendizaje autónomo. Requiere, pues, la presencia de una o varias personas especialistas en enseñanza de lenguas; este puesto suele estar ocupado por un profesor, que, no obstante, realiza funciones especiales y solo parcialmente análogas a las que ejerce el profesor de clase; en efecto, la autonomía del aprendizaje en que se basa la concepción y funcionamiento de estos centros deja en manos de sus usuarios todas las opciones relativas al para qué, el qué, el cómo y el cuándo de las prácticas que en él se llevan a cabo.
Aunque la mayor parte de las actividades se realizan de forma personal y con total libertad de horarios, no se excluye la posibilidad de realizar actividades grupales planificadas de antemano. Entre estas pueden mencionarse, por ejemplo, las sesiones de introducción al uso de los servicios del centro, destinadas a usuarios noveles; las sesiones de formación en la autonomía y el recurso a las estrategias de aprendizaje; o bien, sesiones de conversación e intercambios.
De todo lo anterior se deduce que un centro de autoaprendizaje en óptimas condiciones de funcionamiento debe cumplir con los siguientes requisitos:
El centro debe disponer también de una sección de pruebas y tests, con una variedad de propósitos (de nivel, de diagnóstico, modelos de exámenes institucionales —DELE, Proficiency, DELF, Grund-, Mittel-, Oberstufe...) y con la misma adaptación a que se acaba de hacer mención.
Las modernas tecnologías de la información y la comunicación permiten la creación de centros de autoaprendizaje virtuales, a los que los usuarios tienen acceso desde cualquier terminal de ordenador.
La utilización de los servicios de un centro de aprendizaje puede hacerse en relación con un programa de aprendizaje presencial o bien de forma totalmente independiente; en el primer caso, profesor y alumnos pueden recurrir a los servicios del centro integrando formalmente esta actividad en su programación y desarrollo del curso (como proponen O. Esteve et al.), o bien pueden hacerlo de manera absolutamente discrecional.
Análisis de necesidades; Aprender a aprender; Contexto de aprendizaje; Estilo de aprendizaje; Materiales curriculares; Metacognición.