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Diccionario de términos clave de ELE

Actividades y estrategias de comprensión

En didáctica de la lengua extranjera se entiende por actividades de comprensión aquellas actividades de la lengua, relacionadas con escuchar o leer, que realizan los alumnos utilizando unas competencias y desarrollando unos procesos lingüísticos (procesos neurológicos y fisiológicos) de comprensión auditiva o lectora, con el propósito de alcanzar unos objetivos concretos ―aprender unos conceptos, informarse del estado de salud de un familiar, etc.―. Las estrategias de comprensión, por su parte, son unos recursos comunicativos que les ayudan a llevar a cabo con éxito la actividad lingüística en cuestión.

En mayor o menor medida, dichas actividades y estrategias de comprensión reproducen las que realizan los usuarios nativos de la lengua fuera del aula, en una serie de situaciones y circunstancias diversas. El Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER) describe las actividades y estrategias de comprensión en el apartado 4.4., donde también se tratan los demás tipos de actividades y estrategias: de expresión, de interacción y de mediación.

Si bien determinadas actividades comunicativas, tales como la conversación y la correspondencia, son procesos interactivos, en los que los participantes se van turnando en la producción y recepción de discurso, en otros casos, como cuando uno escucha una canción, lee el periódico o ve una película, el proceso lingüístico es unidireccional: el oyente-lector-espectador recibe ―descodifica, interpreta y evalúa― un texto (oral, escrito o audiovisual) que contiene unas ideas, unos sentimientos, un mensaje, etc.

Algunos de los ejemplos de actividades de comprensión auditiva y de objetivos concretos que cita el MCER son los siguientes:

Como ejemplos de actividades de comprensión lectora, se pueden citar:

Por último, cabe mencionar las actividades de comprensión audiovisual, en las que el usuario recibe información simultánea por dos canales, el auditivo y el visual. Como ejemplos de estas actividades, el MCER cita, entre otros:

Con el fin de optimizar los procesos de comprensión, el usuario de la lengua recurre a una serie de estrategias comunicativas. Es cierto que en determinados casos, las estrategias van encaminadas a compensar una carencia en la lengua extranjera; ahora bien, en muchos otros casos, los fines son bien distintos, y se trata de estrategias de comunicación idénticas a las que emplean los nativos en su propia lengua materna, por ejemplo, cuando activan unos esquemas mentales como preparación para ver una película policíaca (prevén que habrá algún villano que cometerá algún delito contra una víctima, pero que al final recibirá su castigo).

Existen varias estrategias de comprensión, cada una apropiada para un momento determinado del proceso de comprensión. En la fase inicial de planificación interviene la estructuración: identificar el contexto total (lingüístico y no lingüístico) y los conocimientos del mundo adecuados a ese contexto, recuperar de la memoria unos esquemas mentales acordes con él, adaptarlos a las circunstancias particulares actuales, ponerlos en funcionamiento y establecer unas expectativas en relación con el texto que se va a recibir y procesar: todo eso se denomina encuadre. Durante la fase siguiente de ejecución se elabora una hipótesis sobre el posible contenido del texto y la intención comunicativa que subyace en él. A medida que se va procesando el texto, se van captando las ideas principales y las complementarias, y se van matizando los contenidos del mensaje. Mediante procesos de inferencia, paulatinamente se van rellenando los huecos de información y detalles pendientes, algunos de ellos causados por limitaciones lingüísticas, por ruidos o interferencias en la comunicación, por escasez de conocimientos sobre el tema, etc. Tras la realización de la actividad, propiamente dicha, se llega a la tercera fase, de evaluación, que consiste en una comprobación de la hipótesis: se verifica si las claves cotextuales y contextuales encajan en el esquema configurado al principio; en caso afirmativo, queda ratificada la validez del proceso llevado a cabo y del producto obtenido. Si, por el contrario, se detecta un desajuste, es preciso volver al principio y reajustar el encuadre; esta revisión de la hipótesis es propia de la fase final de autocorrección.

El tratamiento que se les da a las actividades y estrategias de comprensión en el MCER constituye una aportación relevante a la didáctica de las lenguas extranjeras. Por un lado, propone unas escalas ilustrativas que facilitan la definición del nivel concreto que tiene cada alumno y/o del progreso que va logrando en la realización de actividades comunicativas de comprensión; el propósito de dichas escalas es servir de base para la elaboración de escalas de capacidad lingüística. Entre otras, sugiere una escala para cada una de estas actividades: comprensión auditiva en general, comprender conversaciones entre hablantes nativos, escuchar conferencias y presentaciones, comprensión de lectura en general, leer correspondencia, leer instrucciones, ver televisión y cine. Por otro lado, el documento pone de relieve el papel positivo y decisivo que desempeñan las estrategias en el proceso de aprendizaje y uso de las lenguas extranjeras. Resulta interesante que el documento incluya, junto a las actividades y estrategias de comprensión auditiva y lectora (tipificadas y recogidas en la bibliografía sobre didáctica desde hace ya varias décadas), las actividades y estrategias propias de la comprensión audiovisual, hecho que supone una puesta al día, en consonancia con el uso masivo y creciente de las TIC y los materiales audiovisuales y multimedia en las sociedades del siglo XXI.

Otros términos relacionados

Comprensión auditiva; Comprensión lectora.

Bibliografía básica

  1. García Santa-Cecilia, Á. (2002). «Bases comunes para una Europa plurilingüe. Marco común europeo de referencia para las lenguas». En El Español en el Mundo. Anuario del Instituto Cervantes. Barcelona: Plaza-Janés y Círculo de Lectores, pp. 13-34.
  2. Instituto Cervantes (2001). Marco común europeo de referencia para las lenguas: enseñanza, aprendizaje y evaluación. En [http://cvc.cervantes.es/obref/marco/].

Bibliografía especializada

  1. VV.AA. (2005). Marco común europeo de referencia para las lenguas: enseñanza, aprendizaje y evaluación. Propuestas para la enseñanza de ELE (I), Carabela 57, Monográfico.
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