Se refiere a la capacidad del profesorado para usar, de forma efectiva y de acuerdo con las líneas estratégicas de la institución, los recursos digitales de su entorno en el desarrollo de su trabajo (p. ej. para promover el aprendizaje del alumno, para su propio desarrollo profesional). Esto implica reflexionar sobre los recursos tecnológicos que tiene a su alcance y cómo sacarles el máximo provecho, y hacer un uso adecuado. Además, los integra en su enseñanza con el fin de promover el uso de la lengua y fomentar el aprendizaje colaborativo y orienta a los alumnos para usarlos de forma autónoma. El profesor se sirve de las TIC para su propio desarrollo profesional y se compromete a desarrollar su competencia digital.

Implica aprovechar las ocasiones que el profesor tiene en su trabajo para usar las TIC y servirse de procedimientos de introspección, análisis, reflexión e interpretación para desarrollar su competencia digital y mejorar su quehacer cotidiano. El profesor reflexiona sobre el grado de desarrollo de su competencia digital. Está abierto al cambio, observa cómo otros colegas se sirven de las TIC en el desempeño de su trabajo y trata de experimentar con nuevos entornos y recursos, con espíritu innovador (p. ej.: en el aula, en la gestión administrativa de su trabajo y en la comunicación con sus compañeros o en la formación). Se actualiza permanentemente, consciente de la velocidad con la que avanza el mundo tecnológico (p. ej.: leyendo artículos especializados, participando en cursos especializados sobre TIC, participando en comunidades de práctica dentro o fuera del centro o compartiendo reflexiones con sus compañeros). Evalúa su progreso y señala logros y áreas de mejora (p. ej.: sirviéndose de portafolios electrónicos, de sus reflexiones grabadas o de la retroalimentación de los alumnos o de los compañeros).

Implica conocer las herramientas y los recursos tecnológicos disponibles en su entorno y en la institución y hacer un uso responsable y ético (p. ej.: utilizando una cuenta de correo exclusivamente para asuntos profesionales, respetando la propiedad intelectual y la privacidad de datos). El profesor tiene destreza técnica para usar el equipamiento de la clase (p. ej.: ordenador y periféricos, pizarra digital o proyector) y da respuesta a las dificultades técnicas cuando surgen (p. ej.: resuelve un problema técnico, solicita asistencia, comunica al centro la necesidad de reparar o reemplazar un recurso tecnológico). Además, se sirve de recursos tecnológicos para la búsqueda de información, la organización y la edición de materiales, la gestión de cursos o la comunicación con el alumnado y compañeros (p. ej.: buscadores en Internet, presentaciones multimedia, edición de audio, imagen y vídeo, aplicaciones de la institución para la matriculación y gestión de cursos o para la comunicación interna). Utiliza software para trabajar colaborativamente (p. ej.: redes sociales, wikis, plataformas de aprendizaje) y participa en comunidades de práctica virtuales (p. ej.: listas de distribución, foros especializados).

Implica integrar los recursos tecnológicos de la institución y los recursos disponibles en Internet (p. ej.: la pizarra digital, el Aula Virtual de Español/AVE, aplicaciones de autor, redes sociales) en situaciones de aprendizaje relevantes para los alumnos, en las diferentes modalidades de cursos (presenciales, semipresenciales y en línea). El profesor selecciona materiales y recursos en formato digital (p. ej.: actividades del AVE, vídeos alojados en la Red) adecuados para sus alumnos —teniendo en cuenta aspectos como la edad, el nivel de competencia digital, las posibilidades de acceso a Internet, los estilos de aprendizaje— y elabora tareas significativas. Hace uso de herramientas de comunicación (p. ej.: redes sociales, correo electrónico, chat, mensajes de texto, foros o blogs) para fomentar la interacción y el trabajo colaborativo y potenciar la construcción conjunta de conocimiento. Guía al alumno en el uso de entornos virtuales de aprendizaje y tutoriza cursos semipresenciales y en línea.

Implica animar y guiar al alumno para que use de forma autónoma los recursos, productos y entornos digitales de los que dispone para aprender, teniendo en cuenta características del alumnado y del entorno
(p. ej.: la edad, el estilo de aprendizaje, el nivel de competencia digital, las posibilidades de acceso a la tecnología). El profesor integra en su enseñanza tareas para que los alumnos tomen conciencia de los recursos, productos y materiales disponibles en el entorno (p. ej.: televisión y radio, cámara digital, teléfono móvil, páginas con actividades interactivas). Desarrolla en los alumnos habilidades para que busquen en la red recursos y materiales en la lengua y cultura que aprenden, seleccionen los que les resulten relevantes, los utilicen para interactuar en esa lengua y cultura (p. ej.: participando en un foro de aprendientes de español, contribuyendo con fotos o comentarios en periódicos digitales, intercambiando mensajes de correo electrónico con hablantes de la lengua que aprenden) y evalúen los resultados. Además, los anima y orienta para que construyan sus propios entornos personales de aprendizaje, adaptados a sus necesidades.