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Competencias clave

2. Descripción de las competencias clave del profesorado de lenguas segundas y extranjeras

f) Gestionar sentimientos y emociones en el desempeño de su trabajo

Se refiere a la capacidad del profesorado para regular las emociones que experimenta durante el desempeño de su trabajo y contribuir a su propio bienestar, al de sus compañeros y al de sus alumnos. El profesor identifica sus propias emociones, así como las de las otras personas a través de una comunicación empática y asertiva, y las comprende; cuenta con las desavenencias y con las situaciones menos favorables y las aprovecha como oportunidades para emprender acciones que le motiven y le permitan crecer emocionalmente. Asimismo, anima al alumnado a adoptar una actitud similar, implicándose en el desarrollo de su inteligencia emocional cuando aprende una lengua.

Gestionar las propias emociones volver

Implica identificar el tipo de emoción y sus repercusiones (p. ej.: miedo a expresarse en público para salvaguardar la propia imagen, rabia ante un conflicto) y gestionarlas para que no supongan una amenaza para el equilibrio emocional, ni para el funcionamiento del grupo de clase ni del equipo de trabajo. El profesor reconoce que las desavenencias o adversidades que surgen en el ámbito laboral son consustanciales al desempeño del trabajo; toma conciencia de estar inmerso en un continuo aprendizaje y actúa desde una actitud receptiva y de apertura; experimenta con procedimientos para ajustar creencias y autorregular sus propias emociones (p. ej.: cuestionarse pensamientos rígidos y erróneos del tipo «siempre», «nunca», «todo», «nada», «es horrible que», «no soporto que», etc., o distanciarse temporalmente para no actuar de manera impulsiva y perder el control ante una emoción no adaptativa que se experimenta).

Motivarse en el trabajo volver

Implica sentir deseos, ganas e interés por participar en proyectos de acción relacionados con el desempeño de su trabajo y alineados con los fines de la institución. El profesor, ante una realidad que no siempre corresponde con sus expectativas y consciente de sus capacidades, identifica aspectos de su trabajo que le interesa desarrollar y oportunidades que se presentan en el centro o la institución, y establece objetivos alcanzables y consistentes y formas adecuadas de actuación. Sabe que la motivación puede ser cambiante y aprovecha esas posibilidades que se le presentan y la satisfacción experimentada en situaciones anteriores para emprender nuevos retos y seguir aprendiendo. Consciente de la importancia que tiene contribuir al rendimiento colectivo y sentirse miembro de un equipo, comparte con sus compañeros sus retos o proyectos y los anima a participar.

Desarrollar las relaciones interpersonales volver

Implica conocer y comprender las emociones y necesidades de las otras personas (p. ej.: compañeros o alumnado) y establecer y mantener relaciones interpersonales satisfactorias en el trabajo. El profesor trata de conocer a sus compañeros y al alumno, sus emociones, sus sentimientos, sus pensamientos y sus necesidades, que comprende aunque no siempre comparta, desarrollando interés por lo que cuentan o interpretando su lenguaje verbal y no verbal; establece y desarrolla relaciones de cooperación y colaboración en el trabajo y anima a los demás a hacerlo; se enfrenta de forma abierta y honesta a los conflictos interpersonales que surgen, recurriendo a las formas de comunicación más adecuadas para cada situación o persona, exponiendo su opinión con confianza y asertividad.

Implicarse en el desarrollo de la inteligencia emocional del alumno volver

Implica reconocer el papel fundamental que desempeñan las creencias, las emociones y las habilidades sociales en el aprendizaje, y promover que el alumno gestione su mundo emocional y social cuando aprende una lengua. El profesor anima a los alumnos a identificar sus creencias, emociones y sentimientos cuando aprenden una lengua, sus puntos fuertes y áreas de mejora (p. ej.: a través de diarios de aprendizaje o reflexionando tras realizar una tarea) para actuar sobre ellos; ayuda a los alumnos a tomar conciencia de las necesidades, emociones y sentimientos de sus compañeros, incorporando procedimientos para que desarrollen la empatía, la tolerancia y el respeto mutuo (p. ej.: utilizando técnicas de escucha activa o comunicando de forma asertiva, y animando a los alumnos a hacerlo) y se establezcan relaciones de colaboración y cooperación en el grupo; integra en la enseñanza procedimientos para autorregular emociones no saludables y creencias que difi cultan el aprendizaje (p. ej.: en caso de bloqueo, recordar experiencias positivas de aprendizaje).

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