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Antologías didácticas

Los errores léxicos y la adquisición de la morfología derivativa en español (6 de 6)

Stanley Whitley

Discusión (continuación)

Ni la parte de confusión de habla en (11) ni la extensión semántica de (12) se pueden atribuir a una transferencia de la L1, puesto que tanto el inglés como el español coinciden en este punto. Las dos lenguas presentan distinciones morfológicas entre el nombre Norteamérica y el adjetivo norteamericano, y lo cierto es que lo hacen con la misma morfología, y ambas lenguas usan palabras diferentes para tribunal y proceso. En consecuencia, la transferencia desde la L1 tendría que haber dificultado los dos errores. Pero estos errores, así como otras incoherencias que se presentan en este estudio, adquieren sentido si suponemos que el redactor, en un momento dado, accedió al término desde su competencia en la interlengua, pero experimentó o bien una laguna léxica para el otro término, o bien incertidumbre con su morfología. Dada la necesidad comunicativa de seguir adelante desarrollando una idea, el redactor simplemente salió del paso con la unidad léxica que le acudió a la mente en aquel momento.

De hecho, el salir del paso (Making-Do) se puede considerar como un principio general en la actuación de estos estudiantes mientras intentaban solventar las lagunas de su competencia. Se trata del tipo de estrategia que Tarone (1980: 419) llamó estrategia de producción (production strategy), distinguiéndola de una estrategia de comunicación (communication strategy) en tanto que equivale a una simplificación unilateral de la salida de datos y no se puede atribuir a un acuerdo entre los interlocutores. Ciertamente, la negociación de significado cara a cara, que es característica de la conversación, quedó excluida en este estudio por la propia naturaleza de la tarea de escritura. Cuando no se sentían seguros acerca de cómo comunicar un término en la L2, y en la imposibilidad de establecer una negociación con un interlocutor, los estudiantes simplemente extendían para el otro significado o función las palabras que les venían a la mente —se basaran o no en el inglés—, intentando adaptar de maneras diversas la forma a la L2, con el objeto de poder continuar con la exposición. El salir del paso se puede considerar, por consiguiente, una actuación variable en la producción del estudiante desde un momento al siguiente; da como resultado numerosos errores pero, sin embargo, proporciona algunos destellos estimulantes de competencia emergente en la morfología derivativa de la L2.

Conclusión

Volviendo a la pregunta planteada por Broeder et al. (1993), «¿Cómo se las arregla un aprendiente para expresar un concepto para el que no tiene a punto una unidad léxica?», hemos visto que los redactores evitan las lagunas léxicas recurriendo a diversas estrategias compensatorias, desde la paráfrasis hasta la extensión semántica y la creación de palabras. Sin embargo, contrariamente a lo que muestran los resultados descritos por Broeder et al.(1993), hemos hallado que los estudiantes avanzados comienzan a usar la morfología derivativa de la L2 para crear palabras. Por otra parte, y a diferencia de los resultados de Olshtain, la mayor parte de las extensiones y las creaciones continúan orientadas en alguna medida por transferencias de la L1. En todo caso, muchas de ellas parecen tener una base intralingüística en la L2 y, ocasionalmente, los estudiantes muestran algunas intuiciones incipientes sobre lo que parece «correcto» en español (recordemos el caso de bombardear).

La razón para crear palabras nuevas no es solo expresar un concepto: casi la mitad de los errores se debieron a la necesidad de los estudiantes de adaptar una palabra a la que tenían acceso para un concepto dado y derivar una versión para una categoría sintáctica diferente exigida por la estructura de la frase que desarrollaban a medida que escribían. Pero hemos visto también que incluso en los casos en que la L1 y la L2 distinguen dos sentidos respectivos o dos versiones morfosintácticas distintas, los estudiantes las pueden fusionar de todos modos, extendiendo una de ellas para contemplar el significado o función de la otra. La causa probable de esto es la inestabilidad inherente a la interlengua: en lugar de seguir reglas de formación de palabras firmemente adquiridas, a la manera de los hablantes nativos, los aprendientes recurren a una estrategia de producción a la que provisionalmente nos hemos referido como salir del paso (Making-Do), y llevan adelante cualquier solución que se les ocurra para satisfacer una necesidad léxica, a veces con las reglas de la L2 y a veces no. Lejos de indicar pereza, la estrategia de salir del paso refleja esfuerzos meritorios —en ocasiones, altamente creativos— por parte de los estudiantes para expresar un significado en los casos en que no pueden negociarlo pero se ven presionados por la necesidad de continuar desarrollando una idea. Su reto es el de adquirir un vocabulario más rico, redes léxico-semánticas más completas y un control más sólido de la morfología derivativa de la L2, de manera que puedan ir más allá de salir del paso.

Bibliografía

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