Soledad Varela Ortega
Como dijimos más arriba, los manuales genuinamente comunicativos no incluirán actividades expresamente basadas en la forma de las palabras. Estas, independientemente de que sean simples o complejas, se insertarán en aquellos contextos que sean los apropiados desde un punto de vista comunicativo. Ahora bien, una vez más podemos comprobar que declarar que se persigue una enseñanza «comunicativa» no es siempre garantía de que se siga fielmente (cf. nota 3), de modo que, en términos estadísticos, es posible afirmar que la aproximación basada en la identificación entre forma y significado sigue siendo la más común en la enseñanza de esta parcela del vocabulario que comprende las palabras complejas o palabras con estructura morfológica interna. En lo que sigue, he ordenado por clases de tareas —de producción, comprensión y evaluación— algunas de las actividades que tratan expresamente de la enseñanza del léxico complejo8.
Dentro de las tareas de producción, podemos encontrar en primer lugar ejercicios para construir nombres formalmente complejos a partir de definiciones, como los de (3a) y (3b), o bien los que parten de la paráfrasis correspondiente con el fin de obtener un adjetivo derivado, como el ejercicio de (3c):
En los manuales sobre enseñanza del léxico aparecen además ejercicios que se basan en las relaciones de sinonimia (4a) —a menudo hiperónimo/hipónimo— entre una palabra compleja y una simple, o entre palabras compuestas y derivadas. Asimismo, encontramos otros ejercicios que recurren a la paráfrasis para obtener el término complejo, como el de (4b), que es el reverso de los de (3):
También resultarán familiares las tareas de producción que incluyen ejercicios que relacionan categorías gramaticales pertenecientes a un mismo étimo, como los que aparecen en (5), tomados de Allen (1983), o los de (6), adaptados de Wallace (1982), ambos muy inspirados en los viejos presupuestos de las primeras gramáticas transformacionales:
Ejercicios de este tipo, en el que la categoría derivada aparece mínimamente contextualizada y se hace derivar de la simple, es también el que aparece en (7) (cf. Martín García,1999):
Menos interés tienen los ejercicios de producción léxica totalmente abiertos, salvo por el hecho que algunos, como el de (8), obligan al estudiante a familiarizarse con el manejo del diccionario. Otros, como el de (9a), tienen en su contra el hecho de que, al tener el estudiante que inventar el derivado en cuestión, es de presumir que genere un gran número de malas formaciones que luego tendrá que ir descartando.
En esta serie entrarían aquellas tareas en las que el recurso al diccionario —y la ulterior memorización— es imprescindible. Me refiero a los derivados cultos, sobre una raíz léxica diferente, como algunos de los que se recogen en (9b). Para las lenguas que basan la creación del vocabulario científico y técnico en el latín y en el griego, estas palabras resultarán, sin duda, familiares.
8) Diga palabras derivadas de:
(9a) Hay palabras que no conocemos pero que podemos intentar deducir. ¿Cuáles cree que son las cualidades que corresponden a estos adjetivos?
(9b) Sustituya la parte subrayada por el adjetivo correspondiente (formas cultas):
Con respecto al último ejercicio —el de 9b—, es interesante reparar en el hecho de que, muy frecuentemente, la lengua española recurre al étimo culto para transmitir el valor relacional del adjetivo, frente al calificativo. Es importante reconocer la diferencia entre estos dos tipos de adjetivos —a los que ya nos referimos antes— pues, incluso entre las lenguas romances, no solo puede variar la forma del sufijo elegida (cosa esperable) sino además que dicha diferencia se marque o no con sufijos formalmente diferentes (cf. francés familial [calif.] / familier [relac.], donde el español solo usa familiar, o francés infantil [calif.] / enfantin [relac.] para el español infantil). Tal diferencia se puede mostrar mediante el contexto adecuado: votación del pueblo >... popular / medidas que gustan al pueblo >... populares; apellido del padre >... paterno / trato (como) de padre >... paternal; cría de caballos >… caballar / aspecto de caballo >... caballuno. Además, sería interesante sacar provecho de las posibilidades derivativas de estos dos tipos de adjetivos. Así, p. ej., paternal-mente vs. *paterna-mente o im-popular, solo en el sentido calificativo de popular, entre otras interrelaciones semántico-formales bien conocidas.