Juana M. Liceras, Terhi Salomaa-Robertson y Lourdes Díaz
Otra razón para proponer que los compuestos no nativos se están analizando como sintagmas adjetivos (como muestran estas marcas morfológicas) es que, de acuerdo con los resultados de la prueba chi-cuadrado (tabla 11), las marcas aparecieron más frecuentemente en los compuestos de núcleo inicial que en los de núcleo final, tanto para género como para número.
| Núcleo a la izquierda | Núcleo a la derecha | |
|---|---|---|
| GÉNERO | 0,90% | 6,60% |
| [chi cuadrado 8,7237 df = 1 p = 0,0031] | ||
| NÚMERO | 3,00% | 7,00% |
| [chi cuadrado 3,8836 df = 1 p = 0,048] | ||
Nuestra interpretación de estos resultados es que los aprendientes utilizan una estructura post-léxica (sintagmas adjetivos) como plantilla para procesar los compuestos N-N, y que la concordancia efectivamente es un recurso para localizar el núcleo a la izquierda. Asimismo, a diferencia de los compuestos preposicionales no nativos de núcleo final, la producción de marcas no nativas de género no varía según el nivel de competencia lingüística, ya que los de nivel avanzado produjeron tantos como los de nivel básico. Obtuvimos estos mismos resultados (en Liceras y Díaz, 2000) con sujetos que estaban aprendiendo español en un marco institucional (las universidades de Regina y de Ottawa), y en un marco institucional y natural a la vez (Universidad de Barcelona).
Ahora que hemos analizado los datos podemos contestar a las preguntas que formulamos en el primer párrafo de la sección anterior.
1) En cuanto a la producción de compuestos N-N, nuestros resultados muestran que la composición N-N es una estrategia muy productiva de la interlengua, independientemente de que el núcleo se encuentre al principio o al final. Esto parece refutar la visión de la composición N-N como una opción marcada del parámetro de los compuestos de Snyder (1995) y el análisis de estas construcciones según dicho parámetro, ya que los hablantes de interlengua tienden a evitar construcciones marcadas.
2) Contrariamente a nuestras predicciones, la L1 no parece tener un papel a la hora de diferenciar entre los grupos de francés y de inglés, ni con respecto a la producción total ni con respecto a la direccionalidad del núcleo. Sin embargo, sí tiene un papel en el caso del grupo de finlandés. Véase el
gráfico 1:
Gráfico 1. Tarea de descripción de imágenes:
Producción de compuestos N-N y preposicionales por L1
En efecto, nuestros datos muestran que el grupo de finlandés difiere significativamente de los grupos de francés e inglés en cuanto a la direccionalidad del núcleo tanto para la estrategia nominal como la preposicional. Esto se puede explicar por la competencia lingüística en el caso de la estrategia preposicional, pero no en la nominal. Hemos propuesto que el hecho de que nuestros hablantes de francés sepan inglés y los de inglés sepan francés puede afectar los resultados en lo que se refiere a la influencia de la L1; estos resultados podrían ser diferentes con hablantes completamente monolingües15.
3) Los modificadores preposicionales, los cuales tienen el núcleo a la izquierda en inglés y en francés, parecen ayudar a estos aprendientes a procesar sustantivos en español. También hay un efecto de la L1 en cuanto a la producción de modificadores preposicionales, tanto con el núcleo a la izquierda como a la derecha, y vuelve a ser el grupo de finlandés el que tiene resultados significativamente diferentes a los otros dos grupos (véase el Gráfico 2). En este caso, la competencia lingüística general también puede ser un factor porque hay una correlación significativa entre los resultados de la prueba de nivel y la producción de construcciones preposicionales con núcleo al principio y al final.
Estos resultados los atribuimos a una carencia de input adecuado, que indicaría que los compuestos N-N de núcleo inicial son posibles en español, y también a la imposibilidad de acceder al rasgo [+MP] de los sustantivos del español. La producción de construcciones sin sentido con modificadores preposicionales («hormiga / de hombre») y la de sintagmas preposicionales de núcleo final («hormiga de / hombre») prueba que algunos aprendientes no conocen la naturaleza de los compuestos N-N del español. Este es el caso del grupo de finlandés, donde se produce claramente transferencia de la L1, y también del grupo de francés y de inglés.
Gráfico 2. Tarea de paráfrasis:
Producción de compuestos N-N y preposicionales por L1