Mariano Franco Figueroa
f) Sufijos que expresan lugar y objeto que contiene lo designado en la raíz:
| Forma | Combinatoria | Uso estándar | Americ. gral. | Americ. regional |
|---|---|---|---|---|
| -dero | verbo | lavadero | bramadero | enterradero |
Muy fecundo, con significados nuevos: enterradero (‘cementerio’ en Argentina), juntadero (‘lugar de reunión’ en Argentina), bramadero (‘poste de doma o matanza del ganado’), dormidero (‘donde duerme el ganado’), sembradero (‘tierra de labrar’ en Colombia), etc.
| Forma | Combinatoria | Uso estándar | Americ. gral. | Americ. regional |
|---|---|---|---|---|
| -ería | nombre | zapatería | boletería | churrasquería |
Se usa bastante en América: boletería (‘taquilla’), pulpería (‘tienda de alimentación y ferretería’), chiclería (en América Central), churrasquería (en Argentina), etc.
| Forma | Combinatoria | Uso estándar | Americ. gral. | Americ. regional |
|---|---|---|---|---|
| -ero -era |
nombre | cenicero | ajicero | heladera |
En Hispanoamérica se prefiere la forma femenina: heladera (‘nevera’ en Río de la Plata y Chile), lapicera (‘lapicero’ en Río de la Plata, Chile y Perú), leonera (‘burdel’, en México), sonajera (‘sonaja’ en Chile), ajicero (‘vasija para el ají’), etc.
g) Sufijos que indican afición o inclinación, cualidad del primitivo:
| Forma | Combinatoria | Uso estándar | Americ. gral. | Americ. regional |
|---|---|---|---|---|
| -ero | nombre | venturero | arrocero | fallero |
En formaciones muy novedosas para el español estándar: fallero (‘informal’ en Chile), gallero (‘aficionado a los gallos de pelea’), lisurero (‘desvergonzado’ en Perú), noviero (‘enamoradizo’ en Costa Rica), suertero (‘el que tiene suerte’), etc.
| Forma | Combinatoria | Uso estándar | Americ. gral. | Americ. regional |
|---|---|---|---|---|
| -oso | nombre | fatigoso | angurrioso | filoso |
| adjetivo | elegantoso | chiquitoso | ||
| verbo | enojoso | molestoso | agarroso |
Va extendiendo su uso por América, también con adjetivos: angurrioso (‘avaricioso’), brilloso, demoroso (en Chile), filoso (en Río de la Plata, América Central y México), paciencioso (en Ecuador y Chile), amarilloso (en Argentina), resabioso / resabiado en México, etc.
| Forma | Combinatoria | Uso estándar | Americ. gral. | Americ. regional |
|---|---|---|---|---|
| -udo | nombre | hocicudo | agalludo | filudo |
Aumento, con matiz, a veces, despectivo. Muy productivo: agalludo (‘bravo’), espinudo (en América Central, Argentina, Chile), filudo (en América del Sur), macanudo (‘estupendo’), morrocotudo (‘millonario’), trompudo (‘hocicudo’), pechudo (‘audaz’, en Santo Domingo), etc.
| Forma | Combinatoria | Uso estándar | Americ. gral. | Americ. regional |
|---|---|---|---|---|
| -ura | adjetivo | bravura | feúra | carura |
Formaciones nuevas para la norma estándar: carura (‘carestía’ en Río de la Plata, Ecuador y América Central), chatura (en Costa Rica y Uruguay), malura (en Chile), ricura (‘riqueza’), sabrosura, etc. También derivados de adverbios, como lejura (en Colombia y Ecuador).
h) Sufijos cuantitativos: aumentativos y diminutivos
| Forma | Combinatoria | Uso estándar | Americ. gral. | Americ. regional |
|---|---|---|---|---|
| -azo | nombre | amigazo | hombrazo | gustazo |
| adjetivo | grandazo | cariñosazo | ||
| adverbio | longazo | tantazo |
De enorme fecundidad en América, aunque siempre en variantes dialectales. Mantiene la idea de ‘tamaño’ y de ‘calidad’, y alterna con el superlativo -ísimo (buenísimo / humazo), aunque, como afirma Kany (1969: 95-96), se usa más en ambientes rurales, especialmente rioplatenses y chilenos: tantazo (en Chile y Perú), ricazo (en Argentina), abiertazo (‘generoso’ en Guatemala), cariñosazo (en Chile), ocupadazo (en Chile), etc.
| Forma | Combinatoria | Uso estándar | Americ. gral. | Americ. regional |
|---|---|---|---|---|
| -on | nombre | botellón | carón | ojón |
| adjetivo | grandón | flacón | chicón |
Menos productivo que -azo y -udo, como aumentativo tiene un matiz, a veces, irónico o incluso diminutivo, sobre todo popularmente. Así, aburridón significa ‘un poco aburrido’ (en Colombia), buenón, ‘regular’ (en Argentina), chicón, ‘casi chico’ (en Argentina), rarón, ‘un poco raro’ (en Chile), etc. Es novedoso su uso con adverbios: cercón, ‘un poco cerca’, y lejón, ‘un poco lejos’ (en Argentina), etc. Citaríamos también el sufijo -udo, expuesto ya en otro lugar, porque indica la cualidad aumentada. Muy productivo, con matiz despectivo y vulgar, en palabras rudas y obscenas (Kany, 1969: 129): cojonudo.
| Forma | Combinatoria | Uso estándar | Americ. gral. | Americ. regional |
|---|---|---|---|---|
| -ico | nombre | mesica | casitica | hermanitico |
| adjetivo | bonico | chiquitico | ||
| adverbio | lejico | tantico | ahoritica |
Sobre todo en América Central y Antillas, en diminutivos dobles: hermanitico (en América Central y Panamá), hijitico (en América Central), casitica, naitica (en Venezuela), etc.
| Forma | Combinatoria | Uso estándar | Americ. gral. | Americ. regional |
|---|---|---|---|---|
| -ito | nombre | casita | viejito | pueblito |
| adjetivo | bonito | nuevito | quietito | |
| adverbio | cerquita | allacito | despuesito |
Es el sufijo de mayor productividad para diminutivos, sin que se hagan especiales diferencias dialectales, como nunquitita (en Chile), nadita (en Ecuador, México), allicito (en Argentina). La forma -illo ha quedado para lexicalizaciones (granadilla, cebadilla, aceitunillo, etc.), a veces con matiz despectivo. Cabe señalar ciertas diferencias de la norma estándar: florecita / florcita, viejecito / viejito, nuevecito / nuevito, etc.
En conclusión, esta muestra de morfemas derivativos nos permite, sobre la base de una norma no excluyente, la aplicación didáctica de estas preferencias que aumentan el bagaje léxico en relación con usos lingüísticos mayoritarios. No todas son adecuadas para los niveles iniciales, pero, en la parcela léxica, si hacemos uso de los procesos analógicos, fácilmente aumentaremos la competencia gramatical de los alumnos13. Los modelos de uso en clase no siempre coincidirán con los peninsulares, pero siempre estarán dentro de la funcionalidad comunicativa, pues no existe un ideal exclusivo, único, de español, sino varios ideales con normas diversas, incluso cultas (Pascual, 2000: 93). Como decía Alvar (1996: 10), el castellano, es cierto, no se ha segmentado, presenta modalidades distintas desde el mar Negro hasta Nuevo México, desde el Cantábrico hasta la Patagonia.