Claudia Fernández Silva
Lamentablemente, contamos con muy pocos trabajos realizados específicamente sobre la adquisición de la competencia morfoléxica en español/LE. Partiendo de estos pocos estudios, solo podríamos sostener unas hipótesis sobre las que habría que seguir investigando: a) el orden de adquisición de morfemas en L2 sería similar al orden de L1, y es independiente de la L1 subyacente para la construcción de la L2; b) en cuanto a las RRFPP, se podría afirmar que se pueden adquirir los aspectos paramétricos, pero los aspectos idiosincráticos quedarían vedados al no-nativo.
La hipótesis que trataremos de probar en este trabajo es que el aprendiente de español —independientemente del nivel en el que se encuentre el desarrollo de su interlengua— no viola reglas de formación de palabras de la lengua meta.
Intentaremos demostrar que las idiosincrasias producidas no son cualitativamente distintas a las que se producen en el lenguaje infantil en el mismo proceso de construcción de la gramática de su LM.
Se ha trabajado con un corpus que ha sido elaborado a partir de los datos de 14 entrevistas3 de un promedio de 20 minutos, realizadas a hablantes no-nativos de español. Estos informantes constituyen un grupo bastante heterogéneo, dado que no presentan el mismo nivel de dominio del español ni el mismo tipo de instrucción. Sus lenguas madres son también distintas, así como el tiempo de residencia en España y los motivos por los cuales están aquí. Se trata de interlenguas de español en distintas etapas en su camino hacia la LO. Consideramos, sin embargo, que es precisamente este desnivel o la heterogeneidad de estas interlenguas lo que nos permite reforzar la hipótesis de nuestro trabajo.
Si bien el corpus puede parecer cuantitativamente pobre, arriesgamos que es representativo ya que no se trata de errores muy frecuentes en los aprendientes de español. Aquí se trabajarán 17 de un total de 37 creaciones léxicas idiosincrásicas.
Si tenemos en cuenta que en una entrevista de 30 minutos el informante produce una sola creación léxica idiosincrásica, se pueden considerar relevantes estos datos presentados. La cantidad no refuerza la hipótesis. Lo que la refuerza es, incluso, el hecho de que no se produzcan tantos como uno esperaría. (Cabe aclarar que es harto difícil considerar un factor tan subjetivo como la inhibición, lo cual requeriría, incluso, un tipo de estudio longitudinal.)
Como criterio de selección señalamos que el corpus está constituido por un listado de ítems léxicos mal formados o agramaticales. No hemos tenido en cuenta las clasificaciones que suelen utilizarse en análisis de interlenguas (dado que, en general, son estudios que toman en cuenta todo tipo de error producido según reglas tanto sintácticas como morfológicas, etc.). No nos han parecido pertinentes para este trabajo los problemas de adecuación o inadecuación semántica (que también puede entenderse más estrictamente como inadecuación contextual o genérica, porque no lo consideraríamos «error», ya que se trata siempre de palabras bien formadas). Los errores generados por un problema de flexión errónea no constituyen tampoco un producto de aplicación de las RRFPP.
Veamos lo que pasa con la aplicación de la regla de formación de verbos. Notemos que la generalización de la regla que hace verbos regulares terminados en -ar es correcta (pensemos en creaciones hechas por la prensa, por ejemplo, ningunear) aplicada a sustantivos o adverbios, como en (l)-(3):
Vemos cómo se intenta formar un verbo a partir de un sustantivo (experiencia y entorno), a la manera de mito-mitificar-mitificado-mitificaba. Nótese en (2) cómo funciona el monitor en busca de la palabra correcta; la duda confirmada por el interlocutor en la conversación hace que el informante se decida por la perífrasis. En (3) el mecanismo es el mismo, donde la base es un adverbio. Si pensamos en el proceso de analogía que pudo haber seguido el no-nativo en la confección de la regla (mejor-mejorar-mejorando), no podríamos hablar de incorrección. La información de la que carece el no-nativo es una especificación de aplicación de la RFPP.
En los ejemplos siguientes: (4) muestra la aplicación de una RFPP que forma adjetivos agregando el sufijo -il a nombres referidos a edades como infantil, senil, pueril, generalizando la aplicación de dicha RFPP:
Si pensamos en los mecanismos de formación de palabras es inevitable no encontrarnos con la analogía; como mencionamos antes, defendemos la hipótesis de que este mecanismo es apenas una herramienta que permite extraer reglas contando con un mínimo de conocimiento dado por el input recibido. Pienso en un principio de economía, ya que sería muy agotador para la mente hacer una analogía cada vez que se encuentra en condiciones de producir.
Veamos otro ejemplo: en (5) el aprendiente utiliza como base léxica un calco de su LM. Lo que está claro es que conoce la RFPP y sus condiciones de aplicación, es decir, conoce que esa regla se debe aplicar a una raíz verbal —información que estaría en la entrada léxica—, como sucede en esperanza, tardanza, confianza. Lo mismo podría decirse del caso (6), donde se traslada la raíz del francés directamente:
Si acordamos que la GU contiene una instrucción del tipo «tómese una base léxica, aplíquese una RFPP y así obtendrá una palabra» (es decir, una instrucción que haga que a una determinada base léxica le pueda corresponder la derivación de otra por acción de una RFPP), comenzarán a generarse las hipótesis, aunque no siempre sean correctas. Es por eso por lo que no consideraremos errónea la aparición de (7). Si el aprendiente de español, en los datos que le proporciona el aducto, encuentra información del tipo alto-altura y gordo-gordura, cuál es la información que restringe la aparición de (7) en favor de calvicie. Los mismos mecanismos subyacen a la formación agramatical de (8), (9) y (10):