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Antologías didácticas

Monta tu propio negocio: proyecto para la programación por tareas y la integración de destrezas en el aprendizaje del español económico-empresarial (1 de 5)*

Alicia Mellado Prado1

Introducción

Frente a las limitaciones que nos presentaban los programas tradicionales de enseñanza de español comercial, centrados en los contenidos léxicos y temáticos e interesados de una manera casi exclusiva por el componente lingüístico, en la actualidad disponemos de marcos pedagógicos que nos permiten reflexionar sobre el proceso de aprendizaje y que favorecen el total desarrollo de la competencia comunicativa del alumno en el ámbito específico de las relaciones comerciales o, si se prefiere, de los negocios. En uno de tales marcos se circunscribe mi propuesta: el del proyecto de creación de una empresa, que he titulado «Monta tu propio negocio». Para su presentación, he dividido esta charla en cuatro partes:

  1. La pregunta y las preguntas
  2. Las respuestas
  3. Una propuesta
  4. Para terminar

I. La pregunta y las preguntas

La pregunta a la que quiero responder mediante mi propuesta es la siguiente:

¿Cómo enseñar y cómo facilitar el aprendizaje del español económico-empresarial (EEE)?

Y las preguntas que inevitablemente esta acarrea son, entre otras:

  1. ¿De qué hablamos cuando hablamos de EEE? ¿Una lengua especializada? ¿Un uso específico de la lengua? ¿Para qué necesidades? ¿Para qué situaciones?
  2. ¿Por qué un proyecto?
  3. ¿Por qué una programación por tareas?
  4. ¿Con qué técnicas?
  5. ¿Con qué materiales?
  6. ¿Para qué nivel?
  7. ¿Para cuántas horas?
  8. ¿Cómo se evalúa?
  9. ¿Quién diseña el curso?

En la segunda parte me centraré en las respuestas de 1-3, y solo responderé a continuación, de manera escueta y general, a aquellas que se formulan de 4-9.

El proyecto que propongo se basa en una técnica de simulación global y puede hacer uso, a medida que sea necesario, de técnicas tales como la lluvia de ideas, mini-dramatizaciones o juegos de rol, etc.

Los materiales serán reales, auténticos o verosímiles, tales como revistas y periódicos de información empresarial y económica, documentos relacionados con la empresa, etc.

La flexibilidad que caracteriza al proyecto permite aplicarlo a cualquier nivel de aprendizaje y con diferente número de horas, siempre y cuando se calcule previamente el nivel de complejidad que ofrece y se adapten sus límites a las características y necesidades de los alumnos.

La evaluación se hará de manera continua y en ella participarán activamente los alumnos, autoevaluándose o evaluando el trabajo de su grupo y el de sus compañeros.

El diseño del curso correrá a cargo del propio profesor o de un grupo de especialistas, o de ambos de manera conjunta.

II. Las respuestas

La respuesta a la pregunta más general es el tema de esta conferencia: el proyecto facilita la programación por tareas y favorece la integración de destrezas en el aprendizaje del español económico empresarial. Pero tratemos de ir dando respuesta primero a las preguntas de 1.

1. ¿De qué hablamos cuando hablamos de EEE? ¿Una lengua especializada? ¿Un uso específico de la lengua? ¿Para qué necesidades? ¿Para qué situaciones?

La especialización

El concepto que se tenga de lo que es una lengua especializada tiene consecuencias decisivas en el diseño de un curso para un fin específico a través de un proyecto. En primer lugar debemos plantearnos qué justifica la especialización de una lengua. Al respecto encontramos, como punto de partida, dos opciones bien diferenciadas (Cabré, 1993: 135):

  1. La especialización por la temática.
  2. La especialización por las características «especiales» en que se desarrolla el intercambio de información.

A la opción a) corresponden los enfoques que ven la enseñanza del español comercial limitada a un inventario de palabras más o menos técnicas que responden a contenidos relacionados con distintos temas. Por ejemplo, el vocabulario de la Banca, la Bolsa, la Exportación, etc.

El presente proyecto opta por la concepción que se presenta en b), la de la lengua con un uso específico para una situación ocupacional o de empleo profesional, una lengua «en especialidad» (Lerat, 1995). Pero ¿hasta qué punto se cumple esta especialización?

En el uso del EEE existe también una enorme parcela de intersección con la lengua común. Creemos con Bühlman (1994) que es más acertado hablar de terminologías mixtas que de lenguas técnicas puras y que estas vienen dadas por la interdisciplinariedad consustancial a los lenguajes especializados del ámbito de la economía. Por otra parte hay que hacer notar, siguiendo a esta misma autora, que existe en ellos una estratificación horizontal, con diferente especialización y contenido de contextos, y una estratificación vertical, según el grado de especialización de su contenido (Buhlmann, 1994: 70-72).

Es decir, dentro del EN tenemos una especialización y unos contextos distintos al entrar en las áreas de conocimiento de diferentes campos (contabilidad, administración de empresas, sistemas financieros, etc.) con lo cual se presenta una estratificación horizontal. La estratificación vertical, en cambio, responde al grado de especialización que alcancemos en el contenido de cada uno de los campos anteriormente citados. El que se dé cada una de estas estratificaciones dependerá también de la situación de uso, de la necesidad y de la perspectiva del usuario. Por ejemplo, en nuestra vida cotidiana podemos hablar de la siguiente operación bancaria utilizando el término no especializado sacar como en: sacar dinero del cajero automático o alcanzar un mayor grado de especialización si la situación lo requiere, utilizando la expresión operación de reintegro. Un empleado de banca que escriba un informe sobre el uso de los cajeros automáticos utilizará sin duda el término reintegrar y no el término sacar2. De cualquier modo, en este caso, la sustitución de un término no especializado por otro especializado es tan solo de orden léxico y no implica un alejamiento o alteración de la gramática de la lengua estándar.

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  • (*) En Miquel, L. y Sans, N. (coords.). Didáctica del español como LE, L. Colección Expolingua (E/LE 5). Madrid: Fundación Actilibre, 2002, págs. 137-146. volver
  • (1) La elección del término Español Económico Empresarial (EEE) que aparece en el título se debe, como se verá más adelante, a un intento de máxima coherencia con el planteamiento global que se presenta. Llamo EEE al español necesario para comunicarse en el contexto temático de creación de una empresa. volver
  • (2) Como afirma Pierre Lerat (1995: 157), «Con el vocabulario se plantea la espinosa cuestión del grado de tecnicismo en función del emisor, del soporte y del destinatario. Es posible hablar de un texto de divulgación que hable alternativamente de CO2, de dióxido de carbono y de emisiones de tubo de escape, pero el campo nocional que domine en el texto tenderá a hacer prevalecer uno u otro según se utilice el punto de vista del científico o el del automovilista. (…) La posibilidad de acertar depende de los ajustes de perspectiva».
    También Ángel López García (1996: 129) al hablar de lengua periodística señala que, «considerando como especializados los textos con un porcentaje relativamente alto de términos técnicos, es evidente que en todos ellos la selección sinonímica no representa una posibilidad, sino una obligación del periodista: sería absurdo que en las páginas económicas de un diario se hablase de lo caro que está todo y no de la subida del IPC, de lo poco que vale el dinero antes que de la inflación, etc., o que las páginas de crítica literaria dijesen de una novela que está muy bien en vez de atribuirle un estilo elaborado, y así sucesivamente». volver
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