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Antologías didácticas

Tareas para el desarrollo de un aprendizaje autónomo y participativo (5 de 7)

Sheila Estaire

3. Tareas que se centran en la participación de los alumnos en el desarrollo de conjuntos y secuencias de tareas, o unidades didácticas, y su evaluación (tipo 6)

En un enfoque mediante tareas, las tareas se agrupan de forma coherente en conjuntos, unidades didácticas o proyectos. Un modelo posible podría ser representado así:

Diagrama para la agrupación de tareas

Su proceso de planificación podría seguir los siguientes pasos, propuestos por Estaire y Zanón, 1994:

Diagrama que explica el proceso para la planificación de una unidad didáctica a través de tareas. Los pasos propuestos son: 1) Elección de tema/área de interés, 2) programación de tarea(s) final(es), 3) especificación de objetivos, 4) especificación de componentes (temáticos y lingüísticos) necesarios para realización de tarea(s) final(es), 5) programación de tareas posibilitadoras y de comunicación necesarias para la consecución de la(s) tarea(s) final(es) e incorporación de reciclaje y sistematización de elementos tratados con anterioridad y 6) evaluación incorporada como parte del proceso de aprendizaje

Figura 1 (adaptada de Estaire y Zanón 1994)

Dentro de un proyecto (ver Ribé y Vidal, 1993), conjunto de tareas o unidad didáctica de estas o similares características (ver también Breen, 1987), la participación de los alumnos en diferentes aspectos de su trabajo en el aula es de suma importancia (ver Kohonen, 1992; Holec, 1988).

En un esfuerzo por desarrollar la participación de los alumnos se podrían incluir:

  1. Tareas para la selección del tema y de la(s) tarea(s) final(es) de la unidad.
  2. Tareas relacionadas con los objetivos de la unidad.
  3. Tareas que ayuden a identificar las necesidades lingüísticas e instrumentales creadas por la unidad.
  4. Tareas que ayuden a identificar los recursos necesarios para el desarrollo de la unidad.
  5. Tareas que ayuden a establecer planes de trabajo.
  6. Tareas de reflexión y evaluación sobre el trabajo que se va realizando, que ofrezcan información tanto a los alumnos como al profesor. Esta información a su vez permitirá realizar los reajustes y replanteamientos necesarios.

Como expresé en el apartado anterior, en cierta forma todas estas tareas se solapan con las de tipo 5, dado que también promueven el desarrollo de un aprendizaje más consciente, responsable y autónomo.

Algunos ejemplos de tareas

Nota: Todos los ejemplos en este apartado han sido utilizados por diferentes profesores de enseñanza secundaria con resultados positivos.

Ejemplo 8

Tarea: Elección entre diferentes opciones o sugerencias relacionadas con la unidad (en L1 o L2).

Tres procedimientos posibles:

  • Procedimiento A - Se presenta a los alumnos una lista de opciones —por ejemplo para el tema o la tarea final de la unidad— para que las pongan en orden de prioridad según sus intereses.

    Los resultados se toman en consideración al planificar el trabajo por realizar.

  • Procedimiento B - Se pide a los alumnos que escriban sus sugerencias sobre el aspecto que se está trabajando, por ejemplo sobre posibles temas o posibles tareas finales, y las coloquen sobre la mesa del profesor o en la «caja de sugerencias».

    Dos o tres alumnos se responsabilizan de producir una lista con las sugerencias aportadas por la clase y de escribirla en la pizarra.

    Cada alumno indica su orden de prioridad según sus intereses, por ejemplo las tres sugerencias que más le interesan.

    Los resultados se toman en consideración al planificar el trabajo por realizar.

  • Procedimiento C - El mismo procedimiento que el anterior, pero realizado de forma oral, a través de una «lluvia de ideas», con uno o dos alumnos escribiendo las sugerencias en la pizarra.

Ejemplo 9

Tarea: Explicar y aumentar la concienciación sobre los objetivos (en L1 o L2).

  1. Al principio de la unidad los alumnos escriben en sus cuadernos los objetivos acordados para la unidad.
  2. Dos alumnos se responsabilizan también de producir un cartel con los objetivos, que se pondrá en un sitio bien visible en el aula.
  3. Al principio de cada lección de la unidad se utiliza el cartel para relacionar el trabajo de esa lección con los objetivos de la unidad.
    Se puede también utilizar el cartel al final de la lección para comprobar el progreso realizado.
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