Núria Vidal Llorens
El presente artículo pretende dar un paseo por algunos materiales diseñados en Red y otros modelos originales para las clases de español a inmigrantes; materiales que han sido concebidos bajo la influencia de algunos teóricos expertos en educación multicultural y filtrados por la reflexión y la experiencia personal. El artículo no intenta, en ningún caso, hacer un estudio exhaustivo de los materiales existentes en el mercado.
La coincidencia de diferentes culturas en las sociedades del mundo industrializado es una realidad cada vez más manifiesta y en consecuencia la necesidad de las clases de español como lengua extranjera crece no solo en ámbitos escolares sino también en clases para adultos. Esta realidad multicultural puede proporcionar a los alumnos una gran riqueza social si sabemos seleccionar o crear tareas adecuadas para cada situación.
Los materiales de aula pueden impulsar un cambio en la sociedad aunque simultáneamente son necesarios cambios legislativos y curriculares. También se ha constatado que la utilización de material adecuado en contextos diversos reduce la frustración de los profesores y la tensión entre los alumnos.
Cada espacio educativo tiene necesidades distintas: en la escuela obligatoria primarán materiales que traten temas de interés personal, adecuados a la edad de los estudiantes, y temas afectivos para facilitar la integración y aceptación de los alumnos en la comunidad. La Administración deberá plantearse cambios curriculares para adaptar en las escuelas las distintas materias a un lenguaje progresivamente inteligible para alumnos de distintas procedencias. Los cambios deben ser profundos para que también la población más estable se beneficie de las aportaciones válidas que aporta la inmigración. En las escuelas de adultos se primarán temas funcionales para que el alumno pueda desenvolverse en el mundo laboral y social que lo rodea sin olvidar aspectos personales, sociales y de intercambio que son necesarios para que las comunidades se entiendan y se beneficien mutuamente.
Algunos países llevan tiempo recibiendo inmigrantes y sus experiencias nos pueden dar luz sobre las cuestiones que prevalecen, aunque será necesario adaptar los materiales a cada contexto docente donde, en cualquier caso, tendremos en cuenta la procedencia y cultura de cada uno de nuestros alumnos.
De forma esquemática, puesto que no es la finalidad de este artículo, se mencionan algunos de los aspectos metodológicos más significativos que deberían contemplar los materiales de aula.
Es imprescindible en el planteamiento de la enseñanza de la lengua española como lengua extranjera, que se tengan en cuenta los mecanismos que se desarrollan en la mente del aprendiz a lo largo del proceso de aprendizaje de una segunda, y en muchos casos, tercera lengua. Y no como una lengua que ya se utiliza, aunque es innegable la ventaja que representa el estar aprendiendo la lengua en el lugar donde se habla.
Se deben plantear unos objetivos y unos significados auténticos para que aprendan la lengua «haciendo cosas», probando el idioma y modificándola para servir a sus necesidades comunicativas y hagan extensivo su aprendizaje en contacto con la sociedad.
Estados Unidos y Canadá son países con una gran experiencia en la recepción de inmigrantes. A pesar de intereses conservadores y posturas adversas a la educación multicultural, la tradición democrática ha permitido potenciar la reflexión, el estudio y la puesta en práctica de lo que representa la convivencia de múltiples culturas en un mismo país. Los afroamericanos iniciaron la lucha por los derechos civiles en los años 60 reclamando libertad, poder político e integración económica. Otras comunidades como los asiáticos, los nativos americanos y los hispanoamericanos, progresivamente se incorporaron a estas denuncias, reclamando sus derechos. Todos ellos han avivado el debate y han planteado la necesidad de reclamar una docencia justa y equitativa, igual para todos. A estas protestas se han añadido no solo distintas culturas étnicas sino también culturas minoritarias. No se puede decir que en las escuelas americanas se observen los mejores ejemplos de educación multicultural pero sí se puede afirmar que muchas experiencias han conseguido triunfar con muchísimo esfuerzo, en medios verdaderamente hostiles.
La abundante bibliografía sobre el tema en Estados Unidos y Canadá demuestra la preocupación y el grado de sensibilidad sobre el tema. Autores como James Banks, y Geneva Gay han centrado sus estudios y su investigación con alumnos afro-americanos.
Sonia Nieto, excelente pedagoga, ha centrado su trabajo entre la población hispana; otros autores como Jim Cummins entusiasman con proyectos ya establecidos con éxito en algunas comunidades escolares. Carl Grant y Christine Sleeter estudian las distintas maneras de presentar al aprendizaje de contenidos diversos para las diferentes culturas.
Todos ellos y otros en menor grado, han influido las presentes reflexiones.