Fernando Trujillo
Verónica de Andrés es una especialista argentina en motivación, autoestima y aprendizaje efectivo, ligada a planteamientos como los enfoques humanistas o la teoría de la inteligencia emocional de D. Goleman, que intentan fusionar lo cognitivo y lo afectivo en la enseñanza de idiomas. Desde este planteamiento se ofrece este completo trabajo sobre la influencia de la autoestima en el aprendizaje y cómo tratarla en el aula.
El texto es un original informe de investigación organizado en cinco bloques a través de la metáfora de la metamorfosis de las mariposas: fondo teórico o «las pioneras de un vuelo de mariposas»; investigación en el aula o «en las alas de la autoestima»; técnicas de aula o «extendiendo las alas»; estudio de un caso: Nathaniel y las demandas del conocimiento o «desplegar nuestros talentos y ayudar a los demás a hacer lo mismo». El conjunto es un texto de clara intención formativa y un convincente poder argumentativo, escrito en un estilo directo dirigido al profesorado como primeros lectores.
La pregunta inicial que se plantea la autora es por qué fracasan niños y niñas en la escuela y en el aprendizaje de idiomas y la hipótesis-respuesta se encuentra en una baja autoestima. La creación de un espacio de crecimiento personal en el aula (a través del feedback que el profesor da al estudiante, la consecución del éxito académico, la sensación de seguridad, el apoyo que percibe el estudiante, etc.) da como resultado una alta autoestima en la misma medida que la ausencia de estos estímulos genera una baja autoestima, la cual derivaría en un «parón en el aprendizaje».
Dos proyectos de investigación en acción cooperativa son recogidos en este texto. Estas investigaciones tuvieron lugar en 1993 y 1996 en Argentina y los participantes fueron estudiantes de inglés como lengua extranjera con edades comprendidas entre los seis y los nueve años. La investigadora trabajó junto con los profesores de estos niños y niñas en el diseño e implementación de la investigación: análisis del problema, definición de intenciones y presupuestos de investigación, estudio de la bibliografía, establecimiento de objetivos, selección de instrumentos de investigación (cualitativos y cuantitativos), elección de procedimientos de evaluación, puesta en práctica de los proyectos e interpretación de los datos.
Las dos partes más extensas e interesantes del texto, desde nuestro punto de vista, son la descripción de las actividades que habrían de generar una mayor autoestima y el estudio de un caso. En relación con el primer tema, la investigadora y los profesores establecieron los siguientes objetivos para desarrollar la autoestima:
Con estos fines en mente, se eligieron una serie de actividades o técnicas de aula que fueron adaptadas al contexto de la enseñanza del inglés como lengua extranjera.
Las actividades elegidas fueron las siguientes: «literatura», «la hora del círculo», «un día especial», «la cadena de papel», «el túnel de lavado de coches», «tablón de bolsas brillantes», «el buzón de correos» y «trabajos manuales». Algunas de estas actividades pertenecen a conocidos métodos de enseñanza de la lengua, como es el caso de «la hora del círculo», que tiene su inspiración en el Community Language Learning y en su fomento de la expresión espontánea de los estudiantes y el uso de la traducción y la L1 en caso de necesidad expresiva. En todo caso, las actividades, aun teniendo en la afectividad su objetivo central, no olvidan los aspectos lingüísticos sino que, al contrario, realmente intentan convertir el hecho comunicativo en un suceso relevante tanto para el aprendizaje de la lengua como para el desarrollo de la personalidad de niños y niñas.
Entre todas las propuestas, destacan dos bloques de actividades: «literatura» y «trabajos manuales». En primer lugar, la investigadora alaba el uso de una «literatura de calidad» donde se traten los miedos y las preocupaciones más frecuentes en la infancia, con cuyos personajes los estudiantes se puedan sentir identificados y que proporcionen elementos para el debate en grupos de discusión; además, estas lecturas proporcionan material lingüístico que los niños y las niñas después podrán utilizar en el resto de las actividades para la expresión de sus sentimientos.
Por otro lado, los «trabajos manuales» representan tares y proyectos («confección de un girasol», «las huellas digitales», «el ciclo vital de las mariposas» y la edición de los «¿Quieres ser mi amigo?» y «Yo puedo») que implican a los estudiantes en un trabajo cooperativo usando contenidos de otras materias curriculares. Con esta propuesta, la investigadora defiende la validez de la enseñanza basada en contenidos como forma de aprendizaje significativo que demuestra a los estudiantes su propio avance personal y cognoscitivo.
El caso descrito en la segunda parte del informe de investigación es ilustrador de las expectativas de la investigación, el método de trabajo y las consecuencias y conclusiones que se alcanzan. Nathaniel era un niño con problemas de autoestima que afectaban a su capacidad de asumir riesgos y aceptar los errores en el aprendizaje de la lengua. Durante el desarrollo del proyecto y como consecuencia de determinadas actividades, descritas en el texto, Nathaniel cambió de actitud hacia sus capacidades, lo cual influyó no sólo en su estudio, sino también en sus relaciones sociales.