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Martes, 28 de septiembre de 1999

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ARTE / Claroscuro

El juicio de Paris

Por Marta Poza Yagüe

El famoso Juicio de Paris, desencadenante de la Guerra de Troya, es uno de los asuntos de la mitología griega que más predicamento gozó entre poetas y pintores de todos los tiempos.

Una de sus representaciones más célebres es la que pintó Rubens en 1639 para Felipe IV. En el cuadro vemos a Paris, con indumentaria de pastor, pensativo ante las tres diosas —Afrodita, Hera y Atenea—, decidiendo a quién entregar la manzana de la belleza que le presenta Mercurio; como escenario, el bosque.

Pese a que lo ejecutó un año antes de morir, cuando el pintor ya estaba atacado por la gota, la enfermedad no se refleja en la técnica del cuadro, resuelto con una pincelada ligera y vibrante, en la que los distintos personajes se relacionan entre sí a través de movimientos y miradas. No debemos pasar por alto uno de los rasgos que más caracterizan la producción de Rubens, sus tipos femeninos: diosas de carnes abundantes, blandas y nacaradas, con largas cabelleras, muestra del canon estético de la época, tan diametralmente opuesto del actual.

Sólo unas décadas antes, este asunto es también el tema principal de uno de los sonetos que dedica Lope de Vega a su esposa, Juana de Guardo, y que tituló Lo que hiciera Paris si viera a Juana:

Como si fuera cándida escultura,
en lustroso marfil de Bonarrota,
a Paris pide Venus, en pelota,
la debida manzana de su hermosura.

En perspectiva, Palas, su figura
muestra, por más honesta más remota;
Juno, sus altos méritos acota
en parte de la selva más oscura...

Pero el pastor a Venus la manzana
de oro le rinde, más galán que honesto,
aunque saliera su esperanza vana,

pues cuarta diosa, en el discorde puesto,
no sólo a ti te diera, hermosa Juana,
una manzana pero todo un cesto.

Para algunos investigadores, el paralelismo entre el cuadro y el poema, salvo lo referido en el último terceto, parecen indicar un conocimiento de esta composición por parte de Rubens, que si bien no resulta probable que lo usara como modelo para el lienzo, sí pudo tenerlo en cuenta a la hora de disponer a los distintos personajes.

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