Centro Virtual Cervantes
Rinconete > Cine y televisión
Miércoles, 15 de septiembre de 2010

Rinconete

Buscar en Rinconete

Cine y televisión

Berlanga y su cine de ingenio

Por Inmaculada Álvarez Suárez

Hace días un diario español publicaba la lista de las cien mejores películas de la historia del cine, en opinión de destacados cineastas hispanos, actores y directores, de una y otra orilla. El filme El verdugo, dirigido en 1963 por Luis García Berlanga, fue finalmente elegido como el mejor del cine español y entre los más destacados de la historia del cine. En esta rotunda comedia negra sobre la pena de muerte en la España de los sesenta, con guión de otra figura singular como Rafael Azcona y la genial interpretación de Pepe Isbert, Berlanga transmite al espectador un doble discurso: de superficie, la risa; de fondo, el cuestionamiento de la realidad española y todo ello magistralmente orquestado para escabullirse de la férrea censura del franquismo. Es un cine de ingenio, sello de identidad de este maestro realizador y guionista, donde se unen comedia y drama, crítica a la realidad social del momento mediante un neorrealismo «a la española» que abría paso a un nuevo cine español alejado de las producciones llenas de clichés y tópicos de la industria nacional del momento. Berlanga demostró también que podía hacerse un cine de calidad, con compromiso social, y al mismo tiempo popular y reconocido institucionalmente (dos años antes de El verdugo, en 1961, otra película suya, Plácido, obtuvo la candidatura al Óscar a la mejor película extranjera). Este artículo no pretende ser un repaso de toda su filmografía, sino un tributo sentido al arte del ingenio del cine de Berlanga.

Recuerdo que cuando era niña veía mucho cine español en televisión… películas folclóricas (mi madre, gran aficionada a la copla, se sabía casi todas de memoria) y muchas comedias dulces de los sesenta y setenta. En medio de esa mi memoria del cine español en casa, sobresale siempre una película que yo esperaba como otra más. Parecía quizás un film folclórico, con una Lolita Sevilla vestida de flamenca y sus gafas cantando «Americanos, os recibimos con alegría…»; pero también era comedia, con el maravilloso Pepe Isbert asomado al balcón repitiendo aquello de «Como alcalde vuestro que soy os debo una explicación, y esa explicación que os debo os la voy a pagar…», palabras que podrían encabezar la lista de frases memorables del cine español, imitando lo que hizo en su día el American Film Institute con su cine. Esta película magistral era Bienvenido Míster Marshall, dirigida en 1952, con guión del mismo Berlanga y otros dos maestros: Juan Antonio Bardem y Miguel Mihura. Este filme es en realidad un discurso crítico con la política cultural del momento, que recreaba un imaginario de España homogéneo y lleno de folclorismos tópicos, mientras la sociedad idealizaba el modelo de way of life estadounidense, consecuencia de los nuevos lazos económicos con este país tras el Plan Marshall. La película es hoy un símbolo de la construcción de ese imaginario cultural artificioso. Esa misma ironía crítica típica de Berlanga sobre los conflictos cotidianos de la sociedad española la consiguió ya en 1951 con Esa pareja feliz (con guión también conjunto con Bardem), que interpretaban maravillosamente Fernando Fernán Gómez y Elvira Quintillá en el papel de una joven pareja que encara el desempleo, el realquiler, el alza de precios de la vivienda, la tiranía de la sociedad de consumo… cuestiones, en fin, muy presentes casi sesenta años después.

El pasado 19 de mayo se celebró la inauguraciónen Madrid de la Sala Berlanga, en lo que antes fue el cine California, y que básicamente estará dedicada a proyecciones de cine español y latinoamericano. El propio Luis García Berlanga acudió con su familia desde Valencia a este evento, que se convirtió en un homenaje de la SGAE (Sociedad General de Autores de España), encargada, a través del Instituto Buñuel, de la reapertura de esta sala. La presencia de Berlanga a sus casi ochenta y nueve años y delicado de salud nos emocionó a todos y nos trajo a la memoria la transcendencia de su cine dentro de la historia de la industria cinematográfica, y sus magistrales películas con su especial «toque» de dirección. El cine de Berlanga tiene siempre un sello de identidad, es un cine de ingenio.

Centro Virtual Cervantes © Instituto Cervantes, . Reservados todos los derechos. cvc@cervantes.es