Literatura
Para el salvaje o para el niño los sueños son un episodio de la vigilia, para los poetas y los místicos no es imposible que toda la vigilia sea un sueño. Esto lo dice, de modo seco y lacónico, Calderón: la vida es sueño. Y lo dice ya con una imagen, Shakespeare: «Estamos hechos de la misma madera que nuestros sueños»; y espléndidamente, lo dice el poeta austríaco Walter von der Vogelweide, quien se pregunta (lo diré en mi mal alemán primero y luego en mi mejor español): Ist es mein Leben getraümt oder ist es wahr?, «¿He soñado mi vida, o fue un sueño?» No está seguro. Lo que nos lleva, desde luego, al solipsismo; a la sospecha de que sólo hay un soñador y ese soñador es cada uno de nosotros.
(Tomado de Siete Noches, en Obras Completas, Emecé, Buenos Aires, Tomo III, pág. 223.)