Literatura
A veces, en las fuentes de los jardines, pasa que uno de los dragones, o de los delfines, o de los peces que echan agua no rige, está agónico y sale de su boca un hilillo lento, sin fuerza, sin vida Es infame ese abandono, porque si no pueden salvarle y devolverle su primitivo surtidor, le debían rematar. Así, acabada su vida mortal, sin una gota de agua, comenzaría su vida eterna de escueto monumento de piedra.
Ramón Gómez de la Serna, «Greguerías I». Página 65 del tomo IV (1917-1919) de las Obras completas. Edición de Ioana Zlotescu. Barcelona: Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores.