Literatura / Citas
Todos los lectores de Rinconete habrán leído el famoso soneto «Érase un hombre a una nariz pegado...», de Francisco de Quevedo Villegas (1580-1645). Hoy reproducimos un epigrama de Jacinto Polo de Medina (1603-1676) dedicado al mismo tema («A una nariz muy grande»). Si bien hemos podido admirar ya en Rinconete algún poema de su vertiente seria, estos sencillos versos nos acercarán a su faceta más conocida:
Tu nariz, con calidad,
es, por su naturaleza,
símbolo de la largueza,
cifra de la inmensidad.
Primero que tú, Beatriz,
sale siempre de tu casa;
y tan adelante pasa,
que ya pasa de nariz.