Concurso
Carlos Rolando Pittella España explica con detalle los significados del anglicismo pressing, que ha sustituido por el término correcto en nuestro idioma:
«Pressing es un anglicismo. Esta palabra, en inglés, significa: urgente, que insta, importante, apretar, apremio. Por ejemplo, pressing-iron es la plancha para la ropa; pressing-board son los cartones lustrosos para prensar paños. Entonces, el anglicismo pressing, en lengua española, significa las palabras señaladas y, además, sería: tensión, prensamiento, estrujón, aplastamiento, machacadura, molienda, aguijadura, precisión, influencia y coacción. La defensa del Juventud, más que pressing, se transformó en un grupo apremiante y al candidato, los periodistas lo apremian demasiado sin que el político puede escapar.»
Carolina Aponte refiere los diferentes usos de la arcaica preposición so:
María Renata Segura acierta en este concurso cuando argumenta el uso correcto de las minúsculas en ambas frases:
«a) es correcta, si se trata de un comentario general, como verdad universal. Así, papa y rey deben quedar en minúscula, porque no son más que sustantivos comunes, en ese caso. Pero si se está hablando del papa actual, debería ir en mayúscula porque la referencia es a Juan Pablo II. Además, si se está en España, ese rey se convertirá en Rey, puesto que la referencia es al actual, a quien en este momento ejerce ese cargo: el rey Juan Carlos. En cuanto a b), opino que hay que dejar la oración tal cual está.»
Juan Verástegui señala la impropiedad de vocablo entrecomados, que debe ser sustituido por entrecomillados.
Carlos Rolando Pittella España nos envía una respuesta correcta argumentando las diferencias entre ser y estar:
«Respecto a este tema, Manuel Seco, en su Diccionario de Dudas, nos aclara lo siguiente: Cuando la cualidad expresada por el adjetivo es considerada por nosotros como el resultado de una acción, transformación o cambio real o posible, debemos poner el verbo estar; en los demás casos, en que no vemos más que la mera cualidad exenta de toda idea de cambio, el verbo que corresponde es ser. Así, al decir Juana está fea, significamos que hemos observado en ella un cambio con relación a su aspecto habitual —que no es el de fea—; mientras que al decir Juana es fea, damos a entender que la condición de fea nos parece una de las características personales de Juana (cf. Gili Gaya, párrafo 46). Teniendo en cuenta esto, en el ejemplo de hoy, debemos usar el verbo estar, debido a que muerto, como se explica, es el cambio que hemos observado con relación a su aspecto habitual (el estar vivo).»