Concurso
Carlos Rolando Pittella España es el ganador y esta es su respuesta:
«No, en absoluto. Porque nunca uno de los factores de un proyecto es la filosofía. Esta es, según el DRAE, la ciencia que trata de la esencia, propiedades, causas y efectos de las cosas naturales. En su segunda acepción nos revela que es el conjunto de doctrinas que con este nombre se aprenden en los institutos, colegios y seminarios. Además, aunque el inconformismo tenga apariencia de ser algo de esto, no lo es, puesto que el DRAE es terminante en su acepción: Actitud del inconforme, es decir, hostil a lo establecido en el orden político, social, moral, estético, etc. Quiere decir que el Sr. Presidente usó mal el vocablo, aunque quiera responsabilizar a los astados de su error. Además, entre verónicas y capotazos, el hombre deslizó una edificabilidad incomprensible, ya que la palabrita no es posible hallarla en el diccionario. Tal vez, cuando acabe la corrida, nos pueda aclarar sus pretensiones de enriquecer el ya enjoyado idioma de Cervantes... si es que el dichoso vocablo se encuentra tirado por algún tendido de sol o de sombra.»
Y es que tanto Lázaro Carreter en El dardo en la palabra, como Leonardo Gómez Torrego en El léxico del español actual: uso y norma, denuncian la trivialización de la palabra filosofía en boca y en pluma de muchos aficionados al estilo hueco y superficial que emplean erróneamente esta palabra haciéndola sinónima de intención, idea, motivo, contenido, aspecto, punto de vista, criterio, fundamento.
Contamos con sus respuestas al concurso del 11 de octubre Negocios, que sigue sin resolverse.