Literatura
Es verdad que lo ignoro todo sobre él
—salvo los nombres del lugar y las fechas:
fraudes de la palabra—
pero con temerosa piedad he rescatado su último día,
no el que los otros vieron, el suyo,
y quiero distraerme de mi destino para escribirlo.
Adicto a la conversación porteña del truco,
alsinista y nacido del buen lado del Arroyo del Medio,
comisario de frutos del país en el mercado antiguo del Once,
comisario de la tercera,
se batió cuando Buenos Aires lo quiso
en Cepeda, en Pavón y en la playa de los Corrales.(Tomado de «Isidoro Acevedo» en Cuaderno San Martín. Obras Completas, Barcelona, Emecé, vol. 1, p. 86).