Lengua
Por José Martínez de Sousa
¿Es usted más honesto que honrado, o a la inversa?
La verdad es que no se sabe, porque se ha tejido un barullo tal en torno a estas dos palabras, que en el momento actual ya no sabemos si uno es más honesto que honrado, más honrado que honesto, tan honrado como honesto o, en algún caso, ni honrado ni honesto.
Empecemos por el principio. Tradicionalmente, la palabra honesto se ha referido a lo que es «decente o decoroso», «recatado, pudoroso», «razonable, justo». El estado honesto era, por ejemplo, el de la mujer soltera. Por su lado, honrado significa «que procede con honradez», «ejecutado honrosamente». Pero he aquí que ya en el Diccionario de la Academia de 1956 honesto tenía como sinónimo la palabra honrado, sinonimia que el Diccionario de 1992 registra así: «probo, recto, honrado». El cruce constante de las dos palabras produce dudas en los usuarios del lenguaje, que a veces se muestran inseguros a la hora de utilizarlas.
Digamos, para disipar las dudas que puedan existir, que la Academia registra la sinonimia de estas dos voces, por lo cual podría ser legítimo, y lo es, emplear la una por la otra en ciertos casos, pero no en todos. Por ejemplo, aplicado a lo decente o decoroso, a lo recatado o pudoroso, a lo razonable y justo, la voz apropiada es honesto, y aplicado a lo probo o recto se puede decir honesto u honrado, indiferentemente, según lo recoge la Academia. La palabra honrado, por su parte, solo puede aplicarse,además de en el sentido dicho, a la persona que procede con honradez o a lo que es ejecutado honrosamente.
A su vez, y para tratar de exponer con más claridad este galimatías, la honestidad se relaciona con el sentido de honesto explicado antes, pero honradez se refiere a la «rectitud de ánimo, a la integridad en el obrar». Vemos, pues, que se cumple totalmente la frase atribuida a Salvador de Madariaga, en el sentido de que honesto y honrado se diferencian en que mientras honesto se refiere al juego limpio de cintura para abajo, honrado alude al juego limpio de cintura para arriba. Por consiguiente, cuando honrado se use en los sentidos en que no es sinónimo de honesto nos hallaremos ante una impropiedad, y cuando honesto se use por honrado o por franco, sincero, verdadero o legal, estaremos ante un anglicismo.