Lengua / Tópica
Por Jairo J. García Sánchez
La dificultad de la toponimia vasca se deja notar en algunos de los nombres de las poblaciones más conocidas del País Vasco. Bilbao, por ejemplo, tiene un origen ignoto y ni siquiera se sabe a ciencia cierta si la variante vasca Bilbo es la forma primigenia o si, como parece, es una derivación de la tradicional. El inmediato Baracaldo (vasc. Barakaldo) tiene igualmente un nombre de origen incierto y poco podemos decir de él; quizás tenga relación con la voz baratz, ‘huerto’. No obstante, Sestao, con la misma terminación que Bilbao, podría proceder de un adjetivo latino derivado del nombre personal Sextus, que indicaría propiedad (fundu sextanu, ‘fundo propiedad de Sexto’); fonéticamente es muy factible, puesto que en vasco es común la pérdida de la -n- entre vocales.
Siguiendo el curso de la ría encontramos otras poblaciones como Santurce o Portugalete, cuyos topónimos también parecen poseer étimo latino y, es que, como veremos todavía con algunos otros nombres y estamos comprobando ya, no todos los topónimos del País Vasco son de procedencia eusquérica; muchos de ellos tienen un origen latino o romance, al margen de otras posibles procedencias. La influencia latinorromance en el territorio del actual País Vasco, pese a lo que se suele creer, ha sido siempre intensa y, una vez más, la toponimia sirve de excelente botón de muestra. Santurce —adaptado a la lengua vasca como Santurtzi— tiene un étimo claro en (ecclesia) Sancti Georgi, ‘iglesia de San Jorge’, y en Portugalete se distingue en su base el lat. portus, ‘puerto’.
Otras poblaciones vizcaínas importantes son Durango y Guernica. El nombre de la primera puede ser un topónimo latino, quizás Duranicus, a partir del nombre personal Duranius, aunque también se apunta la posibilidad de que se trate de una forma indoeuropea, no vasca, Turanko. El nombre de Guernica, famosa por su historia reciente y su valor emblemático, tampoco está aclarado, pero, al menos, por la terminación -ika(Gern-ika) se asocia a otros tantos análogos como Sondika o Totorika.
Ya en un próximo capítulo tendremos ocasión de revisar topónimos de las otras dos provincias vascas.