Literatura / Calderonianas
Por Lola Montero Reguera
Un 20 de noviembre, al igual que hoy, pero del año 1635, pocos meses después del fallecimiento del Fénix de los Ingenios, tuvo lugar el estreno de la comedia La señora y la criada, debida a la pluma de don Pedro Calderón, refundición, con no demasiadas variantes, de otra comedia calderoniana, El acaso y el error. Impresa en el tomo 46 de Comedias escogidas (1679), supera ampliamente al original. Una vez más se cumplía la afirmación según la cual, en literatura, el plagio —en este caso autoplagio— sólo se permite cuando va acompañado de asesinato. Reproducimos seguidamente los últimos versos de la comedia, un característico final de comedia áurea.
Salen Flor, Crotaldo, Gileta y Perote.
- Crotaldo
- A recibir
huésped tan grande salgamos.- Fisberto
- Crotaldo, tantos extremos
con darte a Diana pago.- Crotaldo
- Con mis brazos lo agradezco
y después le doy la mano.- Duque
- ¿Qué haces?
- Crotaldo
- Darle a Diana,
señor, la vida y los brazos.- Perote
- [Aparte.] Descubrióse la maraña.
- Gileta
- [Aparte.] Mas, ¿que me quitan el hato?
- Duque
- ¿Qué dices?
- Crotaldo
- Que ésta es Diana.
- Flor
- ¿Ésta es Diana? ¿Qué aguardo?
- Duque
- Pues ¿cómo es esto?
- Diana
- Haber sido,
señor, en este palacio
«la criada y la señora»,
donde mi nombre ha tomado
esta villana, que ha sido
mujer de aquese villano,
a cuyo poder la vuelvo.- Perote
- Huélgome de haberte hallado,
porque me pagues, Gileta,
lo de hogaño y lo de antaño.- Fisberto
- Yo a Flor, con vuestra licencia,
para honor de mis estados,
daré la mano, con que
deudos y amigos quedamos.- Flor
- Dicha es mía, y la mayor
que pudo hallar mi cuidado.- Diana
- «La señora y la criada»
aquí fin con esto ha dado.
Merezca vuestro perdón,
ya que no merezca aplauso.(Tomado de: Pedro Calderón de la Barca, Obras completas, II. Edición, prólogo y notas de Ángel Valbuena Briones, Madrid: Aguilar, 1960, 2.ª ed., pág. 869)