«Escasas son las composiciones suyas que
mi corazón no ha sentido. Mi gratitud quiere hoy puntualizar la singular beneficencia que
hube de las poesías El corderito serrano, Mi vejez, La clisis, El
caballo, Correría de la bandera y Carreros. Su verso es de total
hombría, sabe de Dios y de los hombres y se ha mirado en los festivos rostros de la
humana amistad y en la gran luna de la cavilación solitaria.»
(Tomado de «La criolledad en
Ipuche», en Inquisiciones, Madrid, Alianza, pág 65.) |