Lengua
Aquí tenemos otro ejemplo en el que el principio de Wittgenstein de que «todo lo que se puede decir se puede decir con claridad» no ha estado muy presente.
En un expediente administrativo para adquisición de unos artilugios se decía lo siguiente:
El presente contrato tiene por objeto la adquisición de cuatro dispositivos de transmisión digital a través del espectro radioeléctrico, que cubran las funcionalidades de envío/recepción de señales de datos, fax y audio, así como de las correspondientes tarjetas celulares de datos PCMCIA de forma que puedan ser acopladas a todos los sistemas personales portátiles que dispongan de este tipo de slot.
¿Qué se pretendía comprar? ¿Se lo imaginan?
Muy sencillo: cuatro teléfonos móviles.