Patrimonio histórico
En los primeros años del siglo xix España se ve invadida por las tropas francesas, revolucionarias, que al conocido grito de libertad, igualdad y fraternidad para todos los hombres —que no para las mujeres— irán destruyendo de forma casi sistemática los monumentos y símbolos que hicieran referencia a la monarquía, a la aristocracia y al clero. Estos afanes destructivos respondían a un ideal: el de hacer desaparecer el pasado totalitario de las clases poderosas.
Los ilustrados españoles apoyaron a Napoleón, al igual que la mayoría del pueblo, cansada del poder de los caciques y de la iglesia. En 1808 se suprimió la Inquisición, pasando sus bienes a manos de la corona, y se redujeron los conventos existentes en España a un tercio, nacionalizando sus bienes, que se destinarían a sufragar los gastos del ejército francés.
En nuestras tierras, el encargado de llevar a cabo todo esto fue el rey José I, popularmente conocido como Pepe Botella, que comienza por suprimir las órdenes monacales, mendicantes y clericales, que se habían opuesto a sus decisiones, apropiándose de sus bienes. Esta fue la primera desamortización de las muchas que se producirían durante el siglo xix en España, y que tanto mermarían nuestro patrimonio histórico.
Aunque José I tenía el proyecto de abrir un gran museo en Madrid con el fin de reunir «los cuadros que se hallaban encerrados en los claustros», también quiso —y lo consiguió— regalarle a su hermano Napoleón una buena colección de pintura española. Así, muchas fueron las obras pictóricas que salieron de España para siempre, y que hoy se encuentran en museos franceses.
Cuando José Bonaparte sale del país, su proyecto de museo cristaliza: el 19 de noviembre de 1819 y a iniciativa real, se inaugura el Museo Real de Pintura, ubicado en el edificio de Juan de Villanueva, junto al Paseo del Prado.
Es posible que la enorme riqueza de nuestro Museo del Prado represente sólo una parte de lo que pudo ser si no hubieran intervenido los franceses; pero también es posible pensar que, si el Museo existe, fue por lo que ellos hicieron o dejaron de hacer.