Literatura
Frente a los cines acabados de cerrar en la noche y que después de lo que ha pasado no pueden quedar solos y sin nada entre bastidores, pensamos que los grandes actores, las maravillosas actrices y los transeúntes de las películas —distinguidísimos comparsas—, están aún allí dentro charlando, acabando de vestirse para la calle, dando vida al fondo del teatro... Se necesita pensar eso, porque si no, ¡qué frío, qué falso, qué insípido lo que ha sucedido allí dentro! Si no, resultaría que aquello no era nada, absolutamente nada.
Ramón Gómez de la Serna, «Greguerías I». Página 80 del tomo IV (1917-1919) de las Obras completas. Edición de Ioana Zlotescu. Barcelona: Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores.