Lengua / Didáctica
Por Cortadillo
Una profesora de español está tomándose tranquilamente unas copas con unos amigos, después de haber dado doce horas de clase en una academia de español en Buenos Aires; por casualidad, aparece por allí un alumno suyo que se alegra mucho de verla y le pregunta cómo le va, qué hace por allí, quién iba a pensar que un profe tomara copas y otros tantos comentarios al uso (hay estudiantes que piensan que sus profesores son de uralita o que no tienen su corazoncito). De repente, a traición, a bocajarro, como quien no quiere la cosa, le lanza un:
—Por cierto, ¿me podés explicar que es esto de la dictadura en Argentina?
La profesora no sabe si hacerse el harakiri, o pedir en la academia un aumento de sueldo por horas extras. Y es que nos preguntamos: ¿dónde se acaba la labor del profesor?