Lengua / Tópica
Por Jairo J. García Sánchez
La toponimia de Canarias se caracteriza por una doble vertiente. En primer lugar, ha servido para la conservación de voces prehispánicas de origen guanche, voces que, fuera de la toponimia, apenas han pasado a la lengua común. Por otro lado, dado que la conquista del archipiélago se produjo en el siglo xv, los topónimos que se crearon con la lengua que llevaron los españoles no pueden remontarse más allá de esa fecha y, por tal motivo, la toponimia canaria no guanche es una de las más transparentes de España y no presenta apenas dificultad en su interpretación. Veamos ahora algunos ejemplos de la etapa prehispánica.
Antes de la llegada de los españoles —y también de otros europeos— a Canarias y de su asentamiento a lo largo del siglo xv, cada una de las siete islas importantes del archipiélago estaba habitada por pueblos que hablaban una lengua, probablemente emparentada con el bereber, de la que se conoce bastante poco. La conquista no supuso la desaparición inmediata de la lengua de los pueblos aborígenes, puesto que, aunque no ha pervivido, sí ha dejado algunos vestigios en el léxico y, sobre todo, como hemos apuntado, en la toponimia canaria; los españoles adoptaron y adaptaron fonéticamente muchos de los nombres que los nativos pronunciaban.
Los guanches, en realidad, eran autóctonos de la isla de Tenerife, pero es común la generalización de este étnico para todos los pueblos prehispánicos de Canarias. El topónimo tinerfeño La Guancha recuerda ese origen.
De entre los topónimos «guanches» podemos destacar enseguida los numerosos que comienzan por T-, indicativo del artículo femenino (Ta, artículo femenino singular; Ti / Te, artículo femenino plural): desde el propio nombre de la isla de Tenerife, que se mantiene como complemento en la denominación de la capital, Santa Cruz de Tenerife —nombre híbrido, por tanto—, hasta otros como Tacoronte, Tegueste, Teguise, Telde, Teror, Tijarafe, (San Bartolomé de) Tirajana, Tuineje. El Tanque, no obstante, aunque es forma propia de Canarias, es un topónimo romance —aféresis de Estanque—. Otros topónimos de evidente carácter guanche son Adeje, Agaete, Agüimes, Arafo, Arico, Arona, Artenara, Arucas, Fasnia, Gáldar, Güímar, Hermigua, La Orotava… Probablemente la A- inicial sea el artículo masculino, que aparece unido al nombre (cf. Agüimes frente a Güímar), mientras que la I- inicial marcaría el plural (Icod [de los Vinos], [Guía de] Isora…).
Desconocemos la motivación o el valor semántico originario de la mayoría de los topónimos guanches, a excepción de algunos pocos componentes, como pueda ser tamara ‘palma’, presente en varios topónimos (por ejemplo, Tamarán,antiguo nombre de la isla de Gran Canaria), ife ‘pico’ (cf. Tenerife; sin embargo, Arrecife, la capital de Lanzarote, no lo contiene, ya que el topónimo se corresponde con el arabismo adoptado en castellano), o gara ‘peñasco’ (Garafía, Garachico).