Lengua
La expresión «¡Ángela María!» no refiere originalmente a ningún nombre de pila; viene de la sorpresa de la Virgen María cuando el arcángel San Gabriel le anunció que sería Madre de Dios, sin intervención de varón, por obra del Espíritu Santo.
Por tanto, sería más exacto escribir «Ángel a María».
(Véase José María Iribarren, El porqué de los dichos, edición de José María Romera, Gobierno de Navarra, Departamento de Educación, Cultura, Deporte y Juventud - Institución Príncipe de Viana, Novena edición, 1996, p. 39).