Literatura
Felipe II era acreedor biológicamente a una cierta cantidad de gracia. La naturaleza —vengadora de la molestia de los límites morales— le desposeyó de aquel don y se lo regaló a don Juan de Austria.
A menudo parece que si Felipe y Juan hubiesen repetido el pacto de Esaú y Jacob; si el primero hubiese cedido al segundo su derecho de legitimidad con todas las maravillas anejas, España y Europa, y las Indias y la Invencible, y el oro de América, a cambio de un plato con las sobras de aquella gracia, habría hecho un buen negocio.
18-IX-1918
Eugenio dOrs, El valle de Josafat, páginas 161-162. Edición de Ángel dOrs y Alicia García-Navarro. Madrid: Espasa-Calpe, 1998.