Ciencia y técnica
Por Álvaro García Meseguer
Encargado en Nueva York, proyectado en Los Ángeles y construido en Bilbao con el concurso de empresas de todo el mundo, el museo Guggenheim del arquitecto californiano Frank Gehry es como una escultura habitable y se ha convertido en el más poderoso emblema de la ciudad vasca.
Uno de los elementos que contribuye más poderosamente a su originalidad es el material empleado para su cerramiento. Se trata de titanio en forma de escamas rectangulares, cuyo empleo no tenía precedentes en el mundo; y precisamente por eso, se desconocía cuál iba a ser su comportamiento a largo plazo.
El paso del tiempo fue provocando una notable alteración del aspecto exterior del edificio, a causa de la acción de los agentes atmosféricos. El color de las flamantes escamas de titanio se había oscurecido y la lluvia había dejado su huella en forma de manchas. ¿Cómo limpiar el edificio?
El empleo de medios mecánicos era totalmente prohibitivo, pues habrían alterado la naturaleza y el espesor de la película natural de óxido de titanio, origen del peculiar aspecto y textura que el edificio ofrece a la vista. Por consiguiente, las 42 875 escamas de titanio, extendidas en unos 30 000 metros cuadrados, debían tratarse por procedimientos químicos, siendo los habituales la aplicación de un ácido seguida de lavado a chorro de agua. Pero ¿cómo aplicar el ácido de un modo controlado y seguro?
La respuesta la ha dado la Fundación Inasmet, un centro de investigación donostiarra que ha desarrollado al efecto un innovador proceso basado en espumas estables que actúan como vehículo del ácido y que permiten restaurar las películas alteradas en un tiempo muy corto, del orden de dos a tres minutos. Esta espuma es aplicada por escaladores profesionales (contemplar cómo descienden desde lo alto, suspendidos de cuerdas, se ha convertido en un aliciente más del museo) mediante envases presurizados y pistolas.
El procedimiento va a ser patentado conjuntamente por Inasmet y el museo, dada su aplicabilidad a otros edificios de características similares. Buen ejemplo éste de colaboración entre una entidad cultural de primer orden y un socio tecnológico dedicado a la investigación.