Centro Virtual Cervantes
Rinconete > Literatura
Jueves, 2 de febrero de 2006

Rinconete

Buscar en Rinconete

Literatura

Las vanguardias en nuestras revistas, 23. Revista Los Nuevos de Colombia

Por M. Ángeles Vázquez

El grupo de «Los Nuevos» debe su nombre a la revista homónima que fundan los hermanos Felipe y Alberto Lleras Camargo, director y secretario de redacción respectivamente, en 1925. Su centro de reunión fue el bogotano Café Windsor, donde diariamente realizan sus tertulias con el resto de la junta directiva de la revista, Rafael Maya, Germán Arciniegas, Eliseo Arango, José Enrique Gaviria, José Umaña Bernal, José Mar, Carlos Lozano y Lozano, Abel Botero, Jorge Zalamea Borda, León de Greiff, M. García Herreros, Luis Vidales, Luis Tejada, Moisés Prieto y Germán Pardo García. La tertulia atrae a otros personajes como Carlos Pellicer, Gregorio Castañeda Aragón o Ricardo Rendón, entre otros.

En la década de los veinte en Colombia, algunos de los integrantes de la publicación suscriben ideológicamente las ideas de renovación y el impacto mundial de la Revolución rusa de 1917. El primer editorial de Los Nuevos es claro al respecto: «... podemos decir que hay pensamiento nuevo cuando las fórmulas buscadas para el bienestar social o político de una nación no llenan todas las aspiraciones colectivas y cuando el sentimiento nacional empieza a orientarse hacia otros rumbos...». Aparece quincenalmente como revista literaria en el mes de junio, pero deja de existir después de la aparición de cinco números, en el mes de septiembre de 1925.

En la dirección de Los Nuevos se discuten las proposiciones surrealistas, dadaístas y futuristas, pero la junta directiva estuvo invadida de contradicciones, dada su falta de homogeneidad y las discrepancias sociales y políticas suscitadas entre sus miembros, por lo que el proyecto fracasa por falta de coherencia en el debate intelectual. La mayoría de ellos se entregan posteriormente al más tenue conformismo liberal, a excepción de León de Greiff, Luis Tejada y Luis Vidales, que considerado este último, el vanguardista colombiano por excelencia, no deja nunca de cultivar sus ideas socialistas. En este aspecto, Rafael Gutiérrez Girardot así lo corrobora: «Los Nuevos no lograron demoler esa sociedad. Pero algunos de ellos la pusieron en tela de juicio: León de Greiff, Luis Vidales y Luis Tejada...». A pesar por tanto de las críticas y descalificaciones de sus sucesores, el protagonismo que adquiere el grupo en la vida literaria y política de Colombia—Rendón sería la constancia gráfica— no ocasiona discusión alguna.

Algunos de sus componentes se oponen fervientemente a la aventura vanguardista y sus intereses se derivan hacia ambiciones de tipo político (uno de sus directores fue el después Presidente Alberto Lleras), pero como ya hemos citado, gracias a León de Greiff y Luis Vidales —en los que aparecen los ismos posteriores a la Primera Guerra Mundial— enfrentan con su obra los flecos restantes del romanticismo latinoamericano, el provincialismo y el estiramiento social que domina la vida colombiana de la época.

Conquistan nuevas formas para la poesía, a través de una mirada enajenante que deforma objetos e impresiones visuales y acústicas, dotándolos de un inédito contenido semántico que consigue escandalizar y perturbar, pero aunque no asumen de manera fehaciente el predominio de los ismos, si se apoderan de la libertad en el uso de imágenes y metáforas que acercan su creación a los movimientos europeos vigentes.

Sin embargo, Luis Vidales, como los ultraístas españoles y argentinos, los estridentistas mexicanos, Nicolás Guillén en Cuba o Hipólito Pereyra, reniega públicamente de su pasado poético, a pesar de haber sido el único escritor colombiano incluido en el notable Índice de la nueva poesía americana, de Huidobro, Borges e Hidalgo. La neutralización de las vanguardias, desde las propias vanguardias, es un fenómeno que abarca a toda América Latina y que se expresa de manera acelerada como un replanteamiento de rechazo estético y temático.

Centro Virtual Cervantes © Instituto Cervantes, . Reservados todos los derechos. cvc@cervantes.es