Ciencia y técnica
Por Álvaro García Meseguer
En la Estación Biológica de Doñana, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Carlos Ibáñez y sus colaboradores han hecho un notable descubrimiento que se publicó en el prestigioso Proceedings of the National Academy en el año 2001. Protagonistas, los murciélagos y, más concretamente, el Nyctalus lasiopterus, el mayor de los quirópteros europeos con sus casi 50 cm de envergadura.
Tras estudiar a lo largo de tres años la dieta de estos murciélagos y examinar más de 14 000 excrementos, los mencionados investigadores han llegado a la conclusión de algo que en un principio parecía increíble: Estos nóctulos se alimentan de pequeños pájaros que capturan en vuelo por la noche, aprovechando sus movimientos migratorios, cosa que sucede en gran parte del año.
Ya era sabido de antiguo que diversas especies de quirópteros (todas ellas en regiones tropicales) capturan aves, pero esa captura se produce siempre cuando las presas están posadas. Esta es la primera vez que se comprueba la caza de pájaros en vuelo en cualquier lugar del mundo.
También sabemos todos que la Península Ibérica es una vía estratégica de migración de aves entre Europa y África. Lo que no sospechaba nadie es que estas migraciones pudieran constituir un recurso alimenticio para los murciélagos.*