Concurso
Carlos Rolando Pittella España ha sido el ganador de este concurso, y ésta es su respuesta:
«Al mariscal francés Nicolás Soult se lo puede tildar de muchas cosas, pero si se debe señalar un punto a su favor, es el de que tenía buen gusto. ¡Vaya si lo tenía! Porque, inmediatamente después de tomar Sevilla, se dirigió a las iglesias del lugar y, especialmente a la Iglesia del Hospital de los Venerables Sacerdotes, donde se guardaban cuatro cuadros de Bartolomé Esteban Murillo y, entre ellos, la conocida como Inmaculada de Murillo, que debe su denominación al citado mariscal quien, actuando como ave de rapiña, se apropió los cuatro lienzos. Así, de golpe, sin elegir ni pestañear. Yo soy el mariscal, aquí mando yo y ¡ala! esos cuatro cuadros ya son míos, dijo con sus hechos. Cuentan los memoriosos historiadores que eso fue lo primero que se llevó, porque el enjaezado mariscal muy poco fue lo que dejó sin apropiárselo.
La Inmaculada Concepción de Soult fue encargada a Murillo por don Justino de Neve, canónigo de la catedral de Sevilla a mediados del siglo xvii, para la iglesia del Hospital de los Venerables Sacerdotes. Por esta razón también se la conoce como la Inmaculada de los Venerables. El cuadro estuvo, casi siempre, en el Museo del Louvre hasta que, en 1940, don Eugenio d'Ors fue encomendado para llevar adelante las negociaciones para la recíproca entrega de las obras de arte que pertenecían a España. Así, la imagen fue devuelta junto a seis de las nueve coronas de Guarrazar, varias esculturas, entre las que se encontraba La dama de Elche, una obra del siglo iii a. C., y piezas arqueológicas. España, por su parte, entregó a Francia un retrato de doña Mariana de Austria, de Velázquez, otro de Diego de Covarrubias y Leyva, de la mano del Greco, un cartón de Goya y la colección de dibujos franceses del siglo xvi.»
Isabel Torres Hernández también nos ha enviado una respuesta acertada que agradecemos, así como a Simone Salomón, Tomás Camacho y a Laila Rodríguez Álvarez que han enviado respuestas a los concursos del 19 de febrero (Ambigüedades referenciales); y del 20 de febrero (María Moliner y el verbo depurar) que se fallaron ayer, 22 de febrero.
Contamos con su participación en el concurso del 22 de febrero (El superlativo de los superlativos), que aún no ha recibido respuestas acertadas.