Lengua
Por Leonardo Gómez Torrego
Es sabido que todos los sustantivos femeninos que empiezan por a- tónica son acompañados obligatoriamente por la forma históricamente femenina el del artículo illa(m) >el(a), que vino a coincidir con su homónima masculina el procedente del masculino illum > el(o). Aquella se solía utilizar delante de sustantivos femeninos que empezaban por a- (el Alhambra) fuera tónica o átona; posteriormente se usó sólo delante de los que empezaban por a tónica (el hambre, el área, el ama, el águila...).
Opcionalmente, tales sustantivos pueden acompañarse también de las formas apocopadas un, algún y ningún, que perdían la -a del femenino y no la -o del masculino, o de las formas plenasuna, alguna, ninguna (algún ave / alguna ave; un aula / una aula, ningún arma / ninguna arma). Todos los demás determinativos deben presentar su forma femenina normal (la acabada en -a): mucha hambre, toda arma, aquella arca, esa área, toda el ansia...
Ahora bien, cuando entre el artículo (o las formas indefinidas un, algún, ningún) y el sustantivo femenino se intercala otra palabra, deben aparecer las formas femeninas normales: el agua cristalina, pero la cristalina agua; el área misma, pero la misma área: el alza de precios, pero la fuerte alza de precios; el hacha afilada, pero la afilada hacha; el ave solitaria, pero la solitaria ave. Lo que acabamos de decir es lo que justifica que la expresión latina alma mater cuando va acompañada del artículo, debe hacerlo con la forma femenina normal la: la alma mater. Y esto es así porque el vocablo latino alma es un adjetivo y no un sustantivo, frente a lo que muchos creen. Esta palabra es el femenino del adjetivo almus -a, -um, que en latín significaba que alimenta, nutricia. Nada tiene que ver, salvo su coincidencia en la forma (es un caso de homonimia) con nuestro sustantivo castellano alma procedente del sustantivo latino ánimam (anima(m) > anma > alma). Parece claro que los que dicen el alma mater es porque creen que alma es un sustantivo y no un adjetivo. Así pues, digamos la Universidad es la alma mater de un país (la madre que nutre [culturalmente] un país); o, forzando la metáfora, «ese jugador es la alma mater del equipo». El artículo la concuerda con mater, sustantivo femenino latino. Por cierto, recuérdese que el adjetivo latino almus -a -um pertenece a la familia léxica de alimento, alimentar, alimentario, alimenticio, pues procede del verbo alo latino, que significa precisamente eso: alimentar.