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Lunes, 29 de diciembre de 2008

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Música y escena

Historia breve de «La vida breve» de Manuel de Falla

Por Ricardo Bellés

Manuel de Falla se presentó al concurso que la Real Academia de Bellas Artes convocó en Madrid en el año 1904, para premiar una ópera española en un solo acto, y obtuvo el premio. Una de las cláusulas de las bases del Concurso estipulaba que la Academia de Bellas Artes procuraría recomendar la obra premiada para su estreno en el Teatro Real, pero todos los intentos fueron inútiles: «La vida breve» no logró ser estrenada en el Real, tampoco en otros teatros de Madrid. Falla desespera y piensa en París, en Albéniz y Debussy y en las posibilidades que puede encontrar en la capital francesa.

Finalmente su estreno fue en el teatro del Casino Municipal de Niza, el 1 de abril de 1913, en versión francesa de Paul Milliet; tan ansiado acontecimiento constituyó un gran éxito e implicó varias representaciones de la obra. La Ópera Cómica de París la pondrá en escena el 31 de diciembre de 1913. Manuel de Falla se opone debido a los compromisos adquiridos: de una parte, la promesa al director del Teatro de los Campos Elíseos; de otra, la palabra dada a la cantante que la estrenó en Niza. Pero sin el consentimiento de Falla se iniciaron los ensayos. La víspera de la representación Falla no se había presentado a visar su obra, pero siente la necesidad de ceder a las circunstancias, de modo que asiste a los ensayos y aprueba o rectifica detalles al director musical. En esta ocasión la representación de «La vida breve» constituyó un éxito franco y clamoroso.

Posteriormente, «La vida breve», en su versión original, con libreto de Carlos Fernández Shaw, se estrena en Madrid en el Teatro de la Zarzuela el 14 de noviembre de 1914. Pero el Teatro Real sigue sordo al mensaje de Falla; sin embargo, en él se estrenan obras de Bretón, Conrado del Campo, Usandizaga, Vives, Guridi y Turina. Para la puesta en escena de «La vida breve» en la Zarzuela se hicieron ensayos metódicos, dirigidos por Francisco Meana; Pablo Luna, director musical, reforzó la orquesta. La representación fue digna y el montaje escénico de gran calidad, con lo que consiguió un éxito rotundo e inesperado, ya que la crítica fue unánime en el elogio.

A los cincuenta años de su estreno en Madrid, el 19 de noviembre de 1964, «La vida breve» volvió a ser representada en esta ciudad. Cabe señalar que, a lo largo de esos cincuenta años, muy pocas veces se representó esta ópera de Falla. Antes de su reposición en Madrid, y como preestreno, se había interpretado en Málaga el 15 de noviembre, con motivo de las sesiones de clausura de los Festivales de España de dicho año. En esta ocasión, en el aspecto musical, se elogió la labor eficacísima de Odón Alonso, en cuanto a las voces; Montserrat Caballé triunfo plenamente en el papel de Salud.

Está claro que «La vida breve» tuvo una existencia más breve que su título, pues no sobrepasó una semana en los carteles, lo que demuestra que esta obra de Falla no ha tenido suerte en España.

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