Literatura / Citas
Para celebrar la Navidad, como se hizo hace un par de días con Lope de Vega, hoy vamos a leer un villancico de un autor contemporáneo. También viejo conocido de los lectores de Rinconete, tiene asimismo un espacio en la antología de Adolfo Maíllo Cancionero de Navidad, Madrid: Ediciones de la Vicesecretaría de Educación Popular, 1944, p. 296.
Villancico de Dios en los cabos
Suenan atambores, suenan, suenan, suenan
gaitas, chirimías, cuernos y vihuelas.—Dígame, Rey Mago,
quién le trajo aquí.
—De mi torre pina
estrella que vi.—Y a ti, pastorcillo,
¿quién te lo anunciaba?
—Por mis soledades
un Ángel pasaba...
Escribas cerraron
puertas y ventanas.
Huyen mercaderes
de visiones vanas.
Para calar pronto
si viene el Señor,
cuídate ser Mago
si no eres pastor.Oigan los señores, oigan, oigan, oigan!
Dios está en los cabos: los cabos se tocan.Eugenio d'Ors (1882-1954)