Literatura / Calderonianas
Por Lola Montero Reguera
En la calderoniana del pasado 23 de noviembre incluíamos dos certificaciones de Matías de los Santos, en las que se hacía constar la presencia de Calderón en los ensayos de una comedia cantada. Apuntábamos entonces la posibilidad de que tal obra fuese Celos aun del aire matan, primera ópera del dramaturgo, basada en la historia de amor de Céfalo y Pocris. Con música de Juan Hidalgo, se estrenó el 5 de diciembre de 1660, como puede deducirse de los documentos citados. Reproducimos seguidamente la certificación en que se alude a la representación de esta comedia cantada, y el desenlace de ésta, en boca de su protagonista, Aura.
En Madrid día de domingo cinco de diciembre del mismo año a más de las doce del día fui al mismo barrio y casa de los ensayos de comedias y vi estar ensayando la misma fiesta y me dixo Diego Osorio y los alguaciles de corte que están de guarda que esta tarde se ha de hazer la fiesta a Su Magestad, y este mismo día a hora de las tres y media de la tarde fui a Palacio y vi entrar a las compañías por los corredores y puerta del salón y me dixeron los soldados de la guarda que entran los comediantes a representar a Su Magestad una fiesta por los años del Príncipe, que Dios guarde, y también vi al señor Marqués de Liche que está de guarda en la puerta por donde entra la xente, de lo qual doy fee, y lo firmó el dicho Diego Osorio.
(Aura, apareciendo en lo alto)
- Aura
- Suspended, suspended los acentos,
los ecos parad, parad las canciones;
que aunque son nobles también las venganzas,
tal vez blasonadas desdicen de nobles.- Y pues que ninfa del aire
puedo hacer que se transforme
la escena en nubes y estrellas
que me ilustren y me adornen,
sabed que a Céfalo atenta,
quise ofendida de Pocris
que ella me pagase en celos
lo que él me debió en favores.
Pero a lástima pasando
lo infeliz de sus amores,
solicito que sus yerros
el aura de amor los dore;
que aunque son nobles también las venganzas,
tal vez blasonadas desdicen de nobles.- Y así, Venus a mi ruego,
y a ruego de Venus Jove,
mandan que del fino amor
la tragedia se mejore
sin el horror de tragedia,
con que Pocris se coloque
sobre el orbe de la luna,
de los astros en el orbe;
y Céfalo, conservando
la cláusula de su nombre,
cuando por Céfalo el aire
nombre de Céfiro tome
estrella y aliento ambos,
ya en soplos, ya en resplandores,
como prodigios de amor,
inspiren castos amores.
Subid, pues, restituidos
a mejor ser, donde dioses,
astros, planetas y signos,
sol, luna y estrellas noten
que aunque son nobles también las venganzas,
tal vez blasonadas desdicen de nobles.(Tomado de: Cristóbal Pérez Pastor, Documentos para la biografía de D. Pedro Calderón de la Barca, Madrid: Establecimiento Tipográfico Fortanet, Impresor de la Real Academia de la Historia, 1905, pág. 279 —documento—. Pedro Calderón de la Barca, Obras completas, I. Edición, prólogo y notas de Ángel Valbuena Briones, Madrid: Aguilar, 1959, 4.ª ed., pág. 2246 —texto—.)