Por María Ángeles Maeso
... De color azul oscuro, que por la fuerza de su
color podría ser un macho, se posa en el remo que tenía apoyado en la proa de la nave.
Me da frente y se mantiene muy cerca y confiada. Creo que me mira sin cesar con su grandes
ojos globosos, compuestos y salientes. En seguida, baja la cabeza y se mete en la boca un
punto negro que pudiera ser un buen mosquito. Después gira el cuerpo y se pone de perfil.
Veo muy bien su móvil cabezota, sus antenas, sus cuatro alas horizontales, transparentes
y nerviosas, su cola larga y sus dos patas delanteras que frota sin cesar una contra la
otra en ademán de glotonería y limpieza. Su figura me trae a la memoria al helicóptero:
por su burbuja delantera, por su vuelo horizontal con alas invisibles, por la forma de
girar en el aire y por su larga cola. Y también recuerdo que los franceses la llaman
demoiselle y los ingleses dragón-fly.
(Leopoldo Ridruejo, Las sorpresas del Duero)
Ya ve que la denominación de la realidad de cada
lengua puede presentar grandísimas diferencias, el insecto que los franceses, tal vez
reparando más en su gracia volandera, llaman señorita es designado
mosca dragón por los ingleses. En español (donde mantiene su nombre del
latín científico) hemos debido fijarnos más en su pequeñez y en su equilibrio, ya el
nombre con que nos referimos a dicho insecto es el diminutivo de otro diminutivo que
significaba balanza.
¿Puede decirnos el nombre de este insecto? La
primera persona que envíe la respuesta correcta será premiada por el Instituto
Cervantes. |