Lengua / Etimologías
Por Karim Taylhardat
Fue país imaginario donde reinaba la felicidad, toda la prosperidad alcanzable y aquella abundancia sin límite. Esta insólita noticia de la existencia de un lugar con tal perfección, procede de la información que Pizarro, bajo la premisa de «extender sus dominios, buscar la unión de ambos océanos y enriquecerse con las cabalgadas», envió tras conquistar Xauxa en 1533. En voz inca, xauxa define así a los lugares donde se reparte entre los habitantes el sobrante del impuesto que se asignaba al soberano, y «una vez satisfechos los gastos de los ejércitos en guerra y de los incapacitados para el trabajo». Es la capital del departamento de Junin, con clima benigno, abastecimientos abundantes, y por esa razón se hizo «providencial su opulencia y esplendidez, inventándose mil fábulas en ponderación de su fertilidad y de las delicias que en ella se gozaban». Jauja, isla del oro, la belleza, la alegría, donde los árboles dan buñuelos, los habitantes viven trescientos años, y, cuando mueren, si es que mueren, lo hacen de risa, en un valle que se abre entre la cordillera Pariacaca y el paradisíaco lago de Junin o también llamado Chinchaycocha; eucaliptos y magia. Nombre entonces con el que se denota todo lo que quiere presentarse como tipo de prosperidad y riqueza. Se reprende una acción inadecuada con ¿Estamos aquí o en Jauja? No todo es jauja.
Isla deliciosa, y tanto,
que allí ninguna persona
puede aplicarse al trabajo,
y al que trabaja le dan
doscientos azotes agrios.
Debió de ser una aparición aquello denominado paraíso cristiano, edén, Arcadia similar a El Dorado, lo soñado siempre por los pobres de siempre o el conjunto mismo de los llamados reinos de la exuberancia; fuentes de la juventud, ciudades del encanto, todo esto más los ecos de Luna por venir, son aquello que Fernando Aínsa definió como el imaginario medieval «y el tiempo feliz de la Edad de Oro, que fueron la base de la visión de América por oposición a lo que se perdió en Europa». Y población, además de Córdoba (España), donde nacería el bandolero apodado el Tempranillo. Y así vocaron, desde la Península, para animar a la población a embarcarse en dirección a Jauja:
Ánimo pues, caballeros;
animo, pobre hidalgo,
que el que quisiere partirse
a ver este nuevo pasmo,
diez navíos salen juntos
de La Coruña este año.