Arte / Claroscuro
Por Susana Calvo Capilla
Juan Vicente Masip era hijo del pintor Vicente Masip el Viejo. Nació en Valencia en torno a 1510 y murió en 1579. Siguió la tradición renacentista valenciana, sumando a los rasgos leonardescos de maestros como Fernando Yáñez de la Almedina o Fernando de los Llanos, la influencia de Rafael introducida por su padre. Al igual que éste, también Juan de Juanes viajó a Italia, donde conoció la corriente manierista romana, como queda patente en el colorido de sus obras y en sus figuras. Este cuadro y una serie de la vida de San Esteban formaban parte del retablo de la iglesia de San Esteban de Valencia y fueron adquiridos en 1801 por Carlos IV. Se conserva en Valencia un boceto preparatorio de la tabla.
La obra está relacionada con la famosísima Última Cena que Leonardo da Vinci pintó en el refectorio del convento de Santa María de las Flores de Milán. Leonardo terminó el mural en 1498 y a partir de ese momento fue copiado varias veces e inspiró a muchos pintores, incluido Vicente Masip. Juan de Juanes reduce el dramatismo de la escena al elegir un pasaje de la cena diferente a Leonardo. Mientras que éste sitúa la acción en el momento de mayor tensión, cuando Jesús anuncia que uno de sus discípulos lo traicionará, el pintor valenciano representa la institución de la Eucaristía. La disposición de los discípulos en torno a la mesa no alcanza la genialidad de Leonardo pero es también equilibrada, cinco a cada lado de Jesús y dos más de espaldas al espectador. Por el contrario, la gran expresividad de las manos y los movimientos de los personajes recuerdan de manera indudable al maestro italiano. Entre las manos que se levantan en señal de admiración, las que se cruzan devotamente sobre el pecho o se juntan para implorar la salvación, destacan las de Santiago el Menor, que señalan a Jesús con el índice, un gesto que Leonardo utiliza con insistencia en sus obras.
Juan de Juanes hizo igualmente estudios individualizados de los rostros de cada personaje, presentando a jóvenes como Juan, Santiago el Menor y Felipe, y ancianos como Pedro y Andrés. Los nombres de todos ellos aparecen en su nimbo, excepto el de Judas, que está escrito en el taburete donde se sienta de manera intranquila, con la bolsa de la traición en la mano. Sobre la mesa se dispone un bello bodegón formado por los elementos eucarísticos, los panes, el vino, un cáliz y una patena (y media naranja). Completan la escena, en el primer plano, la gran jarra y la jofaina usadas por Jesús para lavar los pies a sus discípulos en muestra de humildad, como relata el evangelio de San Juan.