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Martes, 16 de abril de 2002

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Arte / Claroscuro

Chocolate

Por Juan Carlos Ruiz Souza

Muchas cosas cambiaron en el Viejo y Nuevo Mundo tras la llegada de aquellas tres carabelas a la otra orilla del océano Atlántico de la mano de Cristóbal Colón en 1492. Todo cambió. En América las culturas precolombinas iniciaron su repentina agonía y posterior desaparición ante la agresividad cultural, ideológica, económica y militar de los recién llegados, mientras que en Europa la concepción del mundo y del espacio se transformó por completo, ya que no quedó más remedio que asumir la redondez de la tierra, así como la grandiosidad de una naturaleza (territorios, montañas, ríos, etc.), desbordante e incomprensible para un europeo del siglo xv.

Uno de los aspectos en los que se vio Europa más enriquecida fue en la gastronomía. Junto a nuevas plantas y animales, llegaron frutos increíbles por su tamaño, color y sabor, y también algunos productos tan esenciales como el maíz, el tomate o la patata (esta última fue el ángel salvador de muchas de las hambrunas mortales que periódicamente azotaban a los europeos). Y por supuesto no nos olvidamos del chocolate, delicia donde las haya, sobre todo para los que somos devotos del arte de la pastelería hasta decir basta. Especial desarrollo tuvo su consumo entre los aztecas, y de ellos tomamos la palabra que denomina tan rico alimento. Se produce moliendo las semillas de la planta del cacao, y después se procede a la mezcla de la manteca obtenida con azúcar, agua o leche, para facilitar su consumo. Los españoles fueron conscientes de su importancia y mantuvieron el monopolio de su explotación durante muchos años hasta que los holandeses en el siglo xvii iniciaron también su producción e introducción por todo el continente.

Hoy son famosos los chocolates ingleses, belgas, alemanes y por supuesto suizos, aunque no por ello olvidaremos los producidos en Astorga, Villajoyosa o en Dueñas, junto al monasterio de la Trapa, cuyos monjes cistercienses del siglo xv tuvieron el honor de hallarse entre los consumidores, productores e introductores pioneros del nuevo manjar en Europa.

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