Centro Virtual Cervantes

El Rinconete

ISSN: 1885-5008

Patrimonio histórico

Grafitos históricos (29). Vidrieras y barandales

Por José Miguel Lorenzo Arribas

En la terminología antigua, vidriera no era lo que hoy entendemos habitualmente por tal. En 1780 la RAE definía este lema como «[l]a union, ó conjunto de vidrios, puestos en bastidor en las puertas, ó ventanas». Desde la edición de 2001 también reconoce la forma femenina del sustantivo vidriero, dando reconocimiento oficial a mujeres como una tal Peremola, activa en la Barcelona del segundo cuarto del siglo xv, o a Mari Rodríguez, «maestra vidriera» que se encargaba de las de la catedral de Cuenca en 1582, siguiendo los pasos tanto de su marido como de su yerno.

Efectivamente, así se empleaba el término, pero, por lo general, nunca se refieren estas «vidrieras» históricas ni a mujeres ni a los vitrales coloreados que hoy conocemos comúnmente por vidrieras, sino a vidrios planos, transparentes (blancos, los llamaban), los óptimos para asegurar el paso de luz natural, cuanta más mejor. Los maestros vidrieros los construían en sus talleres de origen y otros obreros, que podían ser ellos mismos, o albañiles, o «maestros» simplemente, los colocaban en el sitio correspondiente, para lo que hacían falta redes, alambres o alambreras, chapas, marcos, rejas, cal, yeso, bastidores, barras y barretas, clavazón, hojalata, plomo, pasadores de hierro, otros herrajes, etc. Por lo general eran vidrios pequeños, que abarataban la obra, garantizaban mejor mantenimiento y se exponían a menos roturas, a cambio de montarlos en un tinglado, una estructura que los unía entre sí, primero, y al marco del vano correspondiente, después. «Tinglado», por cierto, es la palabra que también se emplea en la vidriera coloreada para designar la estructura de plomo y sus diferentes elementos que une cada pieza de vidrio (calibres) entre sí y al marco en que se inserta. Toda una ciencia. Y un arte... (Leer más)

Informamos a todos nuestros lectores de que durante este mes de agosto de 2014 no se publicará Rinconete. En septiembre estaremos de nuevo con ustedes.
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Ilustración de Julián Gutiérrez

Rinconete es una revista diaria que se publica desde 1998 en las páginas del Centro Virtual Cervantes.

Recoge artículos de breve formato sobre cuestiones de cultura hispánica y ofrece un variado abanico de informaciones y opiniones sobre lengua, literatura, artes, patrimonio e historia.

La palabra Rinconete acoge dos significados: por un lado, adopta el nombre del popular personaje de las Novelas ejemplares cervantinas; por otro, da la idea de rincón, pequeño lugar al que diariamente pueden acudir los lectores para encontrar nuevas propuestas culturales y conocimientos muy variados que se vinculan con las ideas y estéticas expresadas desde el español.

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