La astronomía es una disciplina que hace soñar. Sus imágenes espectaculares y sus contenidos conducen la imaginación hacia espacios y tiempos inabarcables para nosotros. Todos los seres humanos somos iguales frente al universo, donde no hay fronteras políticas ni culturales, ya que compartimos el mismo cielo.
Su carácter universal hace que la astronomía sea muy apropiada para establecer lazos entre países y también para acercar la ciencia al gran público. Pero, además, si hablamos de ciencia y tecnología realizadas en español, la astronomía se convierte en una invitada de excepción, puesto que España es una potencia a nivel mundial en investigación astrofísica y dispone de importantes observatorios en su territorio, entre los que destacan el Observatorio del Roque de los Muchachos, de la isla de La Palma, y el Observatorio del Teide, de la isla de Tenerife, pertenecientes ambos al Instituto de Astrofísica de Canarias.
El proyecto «Sorpresas del cosmos» es una colaboración entre el Instituto de Astrofísica de Canarias y el Instituto Cervantes que comienza en 2009, Año Internacional de la Astronomía. La exposición propone un viaje desde el elemento más lejano que ha sido observado hasta el planeta Tierra, donde el ser humano se pregunta si es una excepción en el universo. Las fotografías astronómicas, de gran espectacularidad, muestran planetas, nebulosas, galaxias, estrellas... e incluso una «ecografía» del universo en sus inicios. Dicho proyecto incluye unos encuentros de especialistas en los centros del Instituto Cervantes donde se exhibirá la exposición, cuyo objetivo será no sólo divulgar la ciencia realizada en España, sino también crear puentes de cultura científica entre países.
Carmen Caffarel
Directora del Instituto Cervantes
La astronomía, quizá la ciencia organizada más antigua, presente en todas las culturas, intenta en este siglo xxi penetrar en el conocimiento de la naturaleza y evolución del universo al que pertenecemos, en su conjunto y en detalle. En tan desmesurada aventura, la clave para avanzar sigue siendo la observación astronómica. Y en la mayoría de los escasísimos sitios de nuestro planeta dotados de condiciones especiales para ello, se habla la multiforme lengua de Cervantes: las Islas Canarias (España), Paranal-Atacama (Chile) y la Baja California (México).
Es muy oportuno que el Instituto Cervantes haya querido unirse a las celebraciones de este Año Internacional de la Astronomía con una exposición y unos encuentros, de la mano del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). Nosotros estamos muy esperanzados con esta colaboración, para que en la cultura de habla hispana vayan penetrando la ciencia y la tecnología actuales, y este cambio sea visible.
La astronomía española, traspasando fronteras y usando como palanca los observatorios del IAC, está viviendo un momento brillante y ha situado a nuestro país entre los ocho primeros del mundo. Estos observatorios de Canarias constituyen una reserva astronómica mundial, protegida por ley, donde tienen telescopios e instrumentos más de sesenta instituciones de diecinueve países. En el Observatorio del Roque de los Muchachos, además, acaba de entrar en operación el Gran Telescopio Canarias (GTC), construido por España, con participación minoritaria de México y Estados Unidos. Con sus 10,4 m de apertura, es el mayor y más avanzado telescopio óptico-infrarrojo del momento.
Francisco Sánchez
Director del Instituto de Astrofísica de Canarias