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Alexander von Humboldt

Aimé Bonpland, el olvidado
compañero de viaje de Humboldt

El amigo y compañero de viaje de Alexander von Humboldt, Aimé-Jacques Alexandre Goujaud Bonpland, nació el 29 de agosto de 1773 como hijo de Jacques-Simon Goujaud y Marguerite-Olive de La Coste en la localidad francesa La Rochelle. Hacia 1790 dejó su ciudad natal para reunirse con su hermano Michel en París y estudiar en la Escuela de Medicina, bajo la supervisión del cirujano Pierre J. Desault y del cardiólogo Jean Corvisart. Al año siguiente comenzó el estudio de la botánica en el Jardín del Rey junto a Antoine-Laurent de Jussieu, quien solía llamarlo por el apelativo familiar de Bonpland que conservó toda su vida. En 1794 ambos hermanos entraron a formar parte del Ejército como médicos auxiliares. Un año más tarde Aimé continuó los cursos de la Escuela de Medicina, ya que no se le reconocía su diploma de médico militar. Asimismo siguió sus cursos en el Jardín de Plantas, ahora con Desfontaines, Lamarck y Jussieu. Fue en esta época, en abril de 1796, cuando conoció a su futuro compañero del viaje Alexander von Humboldt, al esperar ambos la salida de una expedición científica alrededor del mundo, organizada por el gobierno francés bajo el mando del capitán Baudin, de la que iban a ser participantes. El tiempo de espera lo pasaron entretenidos con los preparativos científicos de esta gran empresa: Bonpland enseñaba anatomía y botánica a Humboldt, mientras que este compartía con él su conocimiento sobre la física del globo y la mineralogía. En 1797 Aimé obtuvo su diploma de la Escuela de Medicina.

Tras la cancelación de este proyecto de exploración francés, los dos científicos embarcaron para Egipto desde Marsella. Fracasado también este nuevo intento se dirigieron a España donde llegaron en enero de 1799. Bonpland recorrió con Humboldt el territorio peninsular, herborizando, hasta embarcar en la goleta Pizarro en la ciudad de La Coruña a principios de junio de 1799 rumbo a las Islas Canarias. La labor de Bonpland en Tenerife fue básicamente botánica, tal como demuestran sus cuadernos de campo que se conservan en el Museo de Historia Natural de París.

Al lado de Humboldt recorrió una buena parte del territorio americano desde Cumaná hasta Estados Unidos, pasando además de Venezuela, por Colombia, Ecuador, Perú, México y Cuba. En todos estos lugares realizó una ingente labor botánica describiendo y recolectando 6000 especies de plantas americanas, muchas de ellas nuevas, que dio a conocer en Europa tras su vuelta en 1804. Cuatro años después fue nombrado botánico del Jardín de la Malmaison de la emperatriz Josefina. Desde este puesto hizo algunos viajes a Inglaterra, donde mantuvo contactos con naturalistas y líderes de la independencia americana como Francisco Antonio Zea. Regresó a América en noviembre de 1816 y llegó al Buenos Aires a principios del año siguiente en un momento de gran crisis política en este país y en los vecinos, como Uruguay y Paraguay. En julio de 1818 fue nombrado profesor de historia natural de las provincias unidas. Al no contar con la ayuda necesaria para instalar con ese fin un jardín oficial, compró una quinta en las afueras de Buenos Aires, donde estudió entre otras cosas la hierba mate para su posible exportación. Fue acusado de participar en el «complot de los franceses» en 1819 por sus comentarios políticos y la actitud subversiva de su esposa Adeline. En octubre de 1820 partió hacia Paraguay, donde visitó las antiguas misiones jesuitas y fundó una pequeña propiedad que prosperó, pero cuyas instalaciones fueron quemadas por los paraguayos al año siguiente en lucha contra los correntinos que se habían declarado independientes. Con la ascensión del dictador José Gaspar Tomás Rodríguez de Francia al poder en Paraguay, Bonpland fue acusado de conspirador y estuvo detenido durante diez años en ese país. Diversas personalidades, entre ellas Humboldt y Simón Bolívar, intervinieron para conseguir su libertad. En febrero de 1831 fue liberado y cruzó el Paraná; llegando a Buenos Aires donde le atendieron sus amistades. Entre 1832 y 1836 realizó numerosas exploraciones botánicas, zoológicas y médicas en distintas regiones de la América Austral, regresando en noviembre de ese último año a Buenos Aires. Durante toda esa etapa hizo envíos de plantas al Museo de Historia Natural de París y mantuvo correspondencia con algunos de sus naturalistas. A partir de 1837 se siguió implicando en los movimientos políticos en la región de Corrientes, que pasaría a formar parte del territorio argentino en 1846. Hasta su muerte el 11 de mayo de 1858 su vida transcurrió entre la política y la botánica.

Retrato de Aimé Bonpland.

Aimé Bonpland
Pellegrini. Grabado.
Museo Nacional de Historia Natural, París.

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